El pasado domingo, aproximadamente treinta comuneros, entre hombres y mujeres, realizaron una faena colectiva para limpiar de maleza el manantial y los canales de riego que abastecen de agua al anexo de Cochangará, en el distrito de Ahuac.

Esta no fue una jornada más, fue una fiesta ritual en la que el pueblo y un consejero espiritual se fusionaron, agradeciendo el favor de la naturaleza por el agua y los frutos que provee.
Antes del trabajo, el grupo pasó por una breve “chacchapada” (ritual ancestral andino, que consiste en un acto colectivo y ceremonial de masticar hojas de coca – chacchar), la cual estaba amenizado por una sonata rítmica proveniente de una tinya y una flauta.

Además, los presentes acompañaban su solemnidad con cigarrillos y aguardiente de caña.
Y es que se trata de expresar un respeto por la Mamapacha y que la presente temporada sea productiva y que el ciclo del agua no se interrumpa.

El acto tuvo lugar en el lugar conocido como “Matapachi”, donde yace un ojo de agua que abastece a más de 200 pobladores del pueblo, en virtud a que adolecen de saneamiento básico.
Ronald Arroyo Aquino, presidente del Comité de Usuarios, señaló que el agua que proviene del manantial sirve para riego y consumo, toda vez que el pueblo carece de agua potable a pesar de que es una necesidad latente.
Un ritual andino
El estudioso Pompeyo Cerrón estuvo a cargo del “kutichi”, que en el contexto andino se refiere a la acción de restituir algo. Dicho de otra manera, presidió la ceremonia de agradecimiento, depositando en la naciente del pozo las ofrendas traídas por los pobladores. “Se trata de devolver o agradecer lo que nos brinda el puquio. Para eso hemos traído flores”, dijo el antropólogo, quien es uno de los más preocupados en estudiar la historia y las costumbres de Cochangará.

El profesor e investigador es un conocido escritor, antropólogo y gestor cultural de la provincia de Chupaca. Su obra se centra principalmente en el rescate de la identidad, historia y tradiciones de la región central.
Entre sus libros publicados destacan: Historia y tradiciones de Chongos Bajo (2025); Shapish: Identidad cultural chupaquina (2023); Ućhaaka/Cochangará, emporio cultural Wanka (2022).
Precisamente, en esta última monografía describe la época preincaica de los wankas en la zona de Cochangará. Con atrevimiento intelectual señala que los orígenes de los wankas están en las alturas de Cochangará.
No es descabellada su teoría, pues a lo largo de algunos kilómetros de la ladera se puede encontrar señales arquitectónicas con estilo wanka. Incluso, en los innumerables abrigos rocosos de la zona existen osamenta y cerámica que delatan presencia de habitantes del pasado que claman ser estudiados.





