Entre insultos, acusaciones y un evidente quiebre político, el Concejo Municipal de Huancayo aprobó finalmente financiar proyectos con las utilidades de la Caja Huancayo, en una sesión que terminó marcada más por el escándalo que por el debate técnico.
Lo que debía ser una discusión sobre el uso de más de 23 millones de soles por concepto de ‘utilidades 2025’ derivó en un enfrentamiento abierto. Los regidores Elmer Lifonso, Saúl Alejo, Judith Vilcapoma, Jane Hospinal, José Ortiz y Alberto Tolentino protagonizaron un cruce de acusaciones, lanzándose señalamientos sobre presuntos viajes al extranjero a cambio de votos.
Gritos, interrupciones y desorden marcaron la sesión que, por momentos, perdió todo control.
El debate giraba en torno a la decisión de no capitalizar estos recursos y destinarlos a proyectos pendientes. Según lo expuesto, se priorizó inicialmente una lista de ocho proyectos programados desde el 2025 en distritos como Chilca, El Tambo, Cullhuas, Ingenio, Viques, Chupuro, Quilcas, Chicche, Pilcomayo y Huacrapuquio. Sin embargo, la comisión de obras planteó ampliar el financiamiento a 19 proyectos utilizando también las utilidades del 2024, superando en conjunto los 33 millones de soles.
Mientras dentro del Concejo predominaban los enfrentamientos, en los exteriores de la municipalidad, pobladores de diversos anexos protestaban exigiendo que estos recursos se destinen a obras de saneamiento y pavimentación, denunciando años de postergación. Incluso advirtieron con radicalizar sus medidas si no se concretaban los acuerdos.
A esta presión se sumó el alcalde Dennys Cuba, quien exhortó a la transferencia inmediata de los fondos y advirtió posibles protestas masivas de no cumplirse. Regidores también alertaron sobre retrasos en la entrega de utilidades del 2024, exigiendo que los casi 33 millones sean transferidos en un plazo de 72 horas.
Pese al bochornoso clima, el Concejo aprobó por unanimidad no capitalizar las utilidades y destinarlas a la ejecución de obras.





