Obligar a una niña, niño o adolescente a trabajar, sea remunerado o no, según el artículo 129 del Código Penal, es un delito y se condena hasta con 20 años de prisión. Sin embargo, este delito es impune en la ciudad de Huancayo, donde el trabajo infantil aumenta en vacaciones escolares.

familias. La coordinadora del programa Educadores de Calle del Inabif, Pilar Miranda Huamaní manifestó que en el año 2025, se identificó a más de 200 menores trabajando en las calles y este año han iniciado un nuevo trabajo de identificación.

Explicó que, debido a las vacacionHauncvces, familias enteras llegan de Huancavelica a Huancayo para dedicarse a la venta ambulatoria, y las madres normalizan el trabajo infantil e incluso visten a los niños con sus trajes típicos (Chopccas) y los ubican en paraderos para que expendan productos en los paraderos de vías de alto tránsito como la avenida Ferrocarril, desde la avenida Giráldez hasta Manchego Muñoz, por la calle Real y los fines de semana concurren a las ferias.

“Las familias suelen alquilar cuartos, son madres jóvenes, con 4 a 5 niños entre los 8 hasta 12 años en promedio. Cuando llega la hora de trabajar, llevan productos como caramelos, habas, maní confitado, incluso se han comprado selladoras para empaquetar los productos”, señala Pilar Miranda.

La especialista indicó que miembros del programa Educadores de Calle, invitan a los niños a participar en talleres vacacionales y hasta programas de recuperación escolar.

“Muchos aceptan, pero los de otros lugares se niegan aduciendo que les quita tiempo. En las calles están en el día, tarde e incluso en la noche. El programa Educadores de Calle tiene una población asistida de 200 menores al año”, señaló.

Las menores mujeres que laboran en las calles representan el 57 %; mientras que, los varones son el 43 %. El programa Educadores de Calle, los clasificó por grupos etarios y por zonas con la finalidad de que accedan a programas vacacionales cercanos a sus lugares de permanencia.