Ante la crisis por el racionamiento de Gas Natural Vehicular (GNV) que viene afectando a miles de transportistas, el Indecopi ha encendido las alarmas. El organismo informó que ha iniciado una fiscalización exhaustiva en las estaciones de servicio para garantizar que los precios informados en los tótems coincidan con el cobro final en caja, evitando así cobros abusivos aprovechando la coyuntura de escasez.
La Dirección Nacional de Investigación y Promoción de la Libre Competencia ha abierto un expediente de indagación para detectar posibles prácticas anticompetitivas. “Estamos monitoreando el mercado para identificar indicios de acuerdos entre empresas para fijar precios o restringir la oferta”, señalaron fuentes de la institución. De hallarse pruebas de concertación, las empresas enfrentarán procesos administrativos que derivarían en multas millonarias.
Aunque el Indecopi precisó que, por ahora, las variaciones de precios parecen responder a factores logísticos y no a un comportamiento coordinado, la vigilancia será permanente. Asimismo, se recordó a los establecimientos que es obligatorio contar con el Libro de Reclamaciones vigente. Se invoca a la ciudadanía a reportar cualquier irregularidad o cobro distinto al anunciado a través de los canales de atención oficiales.





