El todavía alcalde de El Tambo, Julio César Llallico, reapareció públicamente luego de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) confirmara su vacancia definitiva de la Municipalidad Distrital de El Tambo por restricciones de contratación y uso de “interpósita persona”. A poco de entregar el sillón municipal, el burgomaestre minimiza sus errores y arremete contra su sucesor, el primer regidor Iván Medina.
Alcalde, ¿insiste usted en que su vacancia no es por nepotismo?
El nepotismo está totalmente descartado. Esto ha sido provocado claramente por una ambición de poder, por querer llegar a la alcaldía a como dé lugar, sin respetar la elección popular. Han hecho un escándalo diciendo que contraté a mi familia, pero un Quispe con otro Quispe no son familia; un Llallico con otro Llallico, tampoco. Dicen que soy padrino de uno de ellos, pero yo solo fui a casar a una pareja porque, como alcalde, yo firmo las actas matrimoniales. Eso no es delito.
¿Con el primer regidor, Iván Medina, la municipalidad queda en buenas manos?
No, pues, es una traición. Ustedes saben que él ha comido en mi casa, ha tenido todo el espacio para compartir y de un momento a otro te tira una puñalada. Quien te da de comer no merece una puñalada. Le recomendaría que no mienta, porque la mentira tiene patas cortas. Me hizo creer desde la campaña que era ingeniero civil, y después sale diciendo que su título “está en trámites”.
Regidores alertan sobre contrataciones exprés tras su vacancia. ¿Qué responde a eso?
Están soñando, toda la vida ven fantasmas. Son artimañas para desdibujar mi gestión. Que lo demuestren. Yo he ordenado en mi despacho que no se borre información de las máquinas ni se saquen enseres, y que haya apertura total de los documentos para quien quiera revisarlos.
¿Cuál ha sido la principal falencia de su gestión?
El recojo de residuos sólidos es nuestro talón de Aquiles, es cierto, pero el concejo municipal me pone piedras en el camino. Pedimos que nos aprueben 30 trabajadores más para menguar este tema álgido y no lo aprueban. Además, llegaron encapuchados a dejar costales de basura a la casa de mi hermano. Esa es una patraña de cobardes; si vas a protestar, das la cara, no te pones una capucha para vilipendiar como en la época del terrorismo.
Otro cuestionamiento fue la destrucción de la berma central en la Av. Castilla. ¿Fue para hacer un desfile?
Fue para recuperar el espacio público porque los peatones no podían cruzar con seguridad. Hicimos el debido procedimiento y ahora estamos a la espera del veredicto de la Municipalidad de Huancayo, que es la instancia competente.
El regidor Marco Coz y otros han señalado que su gestión ha sido la peor de la historia del distrito de El Tambo.
Es lo que él dirá. Yo me someto a la evaluación de la población, no a lo que él diga en un medio de comunicación. La historia no miente. Cuando revisen cuánto he hecho en agua, desagüe, drenaje pluvial y cuadras pavimentadas, se sabrá en los documentos quién hizo más obras.
¿Se va con la frente en alto de la municipalidad de El Tambo?
Yo lo único que he hecho es trabajar permanentemente por el distrito que me vio nacer. Jamás me voy a entornillar en el cargo; las salidas se darán como corresponde cuando lleguen las credenciales oficiales, pero me voy con la tranquilidad de haber cumplido mi labor.





