De los aproximadamente 800 cementerios registrados en la región Junín, solo cinco cuentan con autorización sanitaria y cumplen las disposiciones correspondientes. Todos son privados: cuatro se ubican en Huancayo y uno en Satipo, informó Rulli Huamaní, coordinador regional de Vigilancia Sanitaria de Cementerios de la Dirección Regional de Salud (Diresa).
El funcionario advirtió que la mayoría de camposantos presenta deficiencias en sus condiciones sanitarias, manejo de residuos y disponibilidad de servicios básicos. Estas carencias se vuelven más preocupantes durante las celebraciones por el Día de Todos los Santos (1 de noviembre), cuando aumenta la afluencia de visitantes.
“Los niños y los adultos mayores son los más vulnerables”, señaló al explicar los riesgos de acudir a espacios que no reúnen las condiciones adecuadas.
Huamaní explicó que los cementerios deben contar con instrumentos de gestión ambiental, como un estudio de impacto ambiental para los proyectos nuevos o un programa de adecuación y manejo ambiental para los que ya funcionan. También alertó sobre problemas en algunas infraestructuras y su ubicación. En localidades como Chupaca y Sapallanga, por ejemplo, existen cementerios divididos por vías públicas, una situación que debe ser revisada por las autoridades competentes.
Otro peligro está en los floreros con agua, que pueden convertirse en criaderos de mosquitos transmisores de enfermedades, sobre todo en la Selva Central. Por ello, recomendó reemplazar el agua por arena húmeda para conservar las flores.
“No se debería permitir el ingreso y consumo de alimentos y bebidas alcohólicas dentro de los camposantos, estas prácticas no son adecuadas en espacios que deben mantener condiciones sanitarias”, afirmó.





