Las familias de Santa Rosa de Pachacayo y San Miguel, en el centro poblado de Huasicancha, enfrentan en la interperie las bajas temperaturas luego de que el sismo de magnitud 5,0 afectara sus viviendas. Los comuneros perdieron casas de adobe y quincha, además de parte de sus pertenencias, y ahora permanecen en carpas ante las heladas nocturnas del valle del Canipaco.
La falta de camas y colchones obligó a los damnificados a improvisar espacios para dormir sobre el suelo. Para protegerse del frío, utilizan costales de paja y pieles de oveja como aislantes.
Hasta 15 personas en una misma carpa
Las condiciones son más difíciles para los niños y adultos mayores debido a la falta de frazadas y ropa de abrigo. En algunas carpas llegan a permanecer hasta 15 personas durante la noche para conservar el calor corporal.
Huasicancha se encuentra a unas tres horas de Huancayo y está ubicado en una zona alta donde las temperaturas descienden durante la madrugada. Las familias permanecen expuestas a estas condiciones mientras esperan una solución para contar con espacios adecuados.
Piden módulos temporales de vivienda
Ante la situación, el Arzobispado de Huancayo llegó hasta Huasicancha para entregar frazadas, ropa de abrigo y alimentos a las familias afectadas. Sin embargo, los comuneros consideran que estos recursos no son suficientes para afrontar las próximas semanas de frío.
Los pobladores solicitaron a las autoridades la instalación de módulos temporales de vivienda. Asimismo, señalaron que estos espacios permitirían proteger principalmente a los niños y adultos mayores de las bajas temperaturas registradas durante las madrugadas.





