Una de las fiestas más grandes del sur de Huancayo, es la del Tayta Niño, en el distrito de Huayucachi, donde se puede apreciar a los negros guerreros de los chinchilpos y gamonales, que a base de la fuerza, destreza futbolística y su látigo, buscan decretarse ganadores en el “zumbanacuy” que decide si el año tendrá cosecha abundante (si sale ganador la furia roja) o escasez.

La mañana de ayer se dio inicio con las actividades centrales de esta festividad que se desarrolla el último domingo y lunes del mes de enero. El alcalde de Huayucachi, Myler Vásquez Remigio, señaló que se espera la visita de más de 15 mil turistas, entre locales y nacionales, quienes llegan atraídos principalmente por el zumbanacuy y el partido de fútbol.

Durante la festividad el pueblo se divide en dos bandos: los chinchilpos que representan a los campesinos pobres, y los gamonales, ricos terratenientes, cuyo color característico es de blanco y celeste. Este concepto se tenía hasta hace algunas décadas, ahora los colores rojo y celeste se dividieron por barrios o amor a lo inculcado por sus padres.

“Soy chinchilpo desde los tres años. Mi padre me contó que estuve enfermo y no podía sanar, pero un día me entregó al Tayta Niño y sané al día siguiente, desde entonces siento devoción por nuestro Niño”, señaló Airthon Molina.

El costo del vestuario

Tanto para chinchilpo y gamonal, el vestuario puede llegar a costar lo mismo, solo varía el color. Los negros informan que compran las botas con S/450, capota S/1200, casco y cola S/400, pantalón S/150, máscara S/220, chompa S/60, chalina S/30, zumba S/150, cacho S/26, matraca S/25.

En conjunto el vestuario puede superar los S/2500.00, que logran adquirir en varios años.