En pleno escenario preelectoral, la Compañía Minera Oro Negro denunció que desde diciembre de 2025 viene siendo blanco de una campaña de desinformación impulsada por precandidatos locales y algunos dirigentes del distrito de Pariahuanca, quienes sin sustento técnico ni científico la acusan de contaminar el río Yuracyacu.
El gerente de Operaciones, Alan Rosales, advirtió que estas afirmaciones han generado un grave daño a la imagen institucional de la empresa y perjuicios económicos, cuestionando además declaraciones del congresista Ilich López, a las que calificó de imprecisas y alejadas de criterios técnicos.
Comunicado. Mediante un pronunciamiento público, la minera deslindó cualquier responsabilidad en la contaminación de la cuenca del Yuracyacu y aseguró que sus operaciones se realizan cumpliendo estrictamente la normativa ambiental vigente y con todas las autorizaciones formales. Oro Negro afirmó que no efectúa vertimientos de residuos, desechos ni aguas servidas, de origen minero o humano, ni en el río ni en el Nevado Huaytapallana, y que tampoco desarrolla actividades en áreas naturales protegidas.
Rosales precisó que la empresa ejecuta monitoreos ambientales permanentes, fiscalizados por las autoridades competentes, sin que hasta la fecha se haya evidenciado contaminación atribuible a sus operaciones. En contraste, sostuvo que las acusaciones difundidas en medios y redes sociales carecen de pruebas técnicas y responden a intereses particulares vinculados a la posible instalación de una piscigranja privada.
Al respecto, documentación de la ANA indica que la acreditación otorgada en julio de 2025 para fines acuícolas en el río Yuracyacu no constituye una licencia de uso de agua. Asimismo, la ANA declaró infundadas las oposiciones presentadas contra el proyecto hidroeléctrico Ginebra por falta de sustento.





