Una vez más la ciudad de Huancayo fue escenario de una movilización encabezada por Rubén Taipe Soto, padre del pequeño Milán Taipe Quispe, de 13 años. Como se recuerda, el menor falleció desangrado tras ser víctima de un ataque con un arma blanca en la intersección de la calle Real con el jirón Arica y sus familiares nuevamente salen con el clamor de justicia y se detenga a todos los involucrados de su asesinato.
Provistos de carteles y sus tradicionales hondas, los familiares y pobladores de la Nación Chopcca (Huancavelica), se movilizaron en protesta hacia la Corte Superior de Justicia de Junín y la Dirección Regional de Educación de Junín (DREJ).
El padre, Rubén Taipe, exigió mayor celeridad en las investigaciones y denunció que el único detenido hasta el momento busca evadir su responsabilidad declarándose inocente.
“Él asegura que solo lo golpeó y lo pateó, pero ahora dice que no lo acuchilló”, indicó. Rubén Taipe recordó que la Policía Nacional tiene videos en los que se reconoce al menor como el agresor de su hijo.
Asimismo, advirtió que existen otros escolares involucrados que aún no han recibido sanciones administrativas ni penales.
Busca sentar un precedente
Rubén Taipe señaló que el objetivo principal de su lucha es que la memoria de su hijo sirva como un precedente firme para frenar el acoso y la violencia escolar en la región.
En ese sentido, que se halle justicia y castigo para los responsables, podría ayudar a que se frene el bullying y la violencia escolar. Por el contrario, que quede impune sería un claro mensaje de que el acoso escolar puede quedar sin consecuencias y que las víctimas nunca encontrarán justicia
Sostuvo que su dolor se transforma en una advertencia para evitar que más familias sufran pérdidas irreparables.
“Que el caso de Milan pueda salvar a otros niños que sufran violencia”, aseveró.





