Antes de matarlo, los verdugos de Raziel Rodrigo Mercedes Asto (14) se ensañaron con él. Así lo demostraría la forma en la que el cuerpo del menor fue hallado en el sector San Cristóbal en Perené.

El cuerpo tenía las manos amarradas con una bolsa plástica; además estaba cubierto de la cintura para arriba con un saco lo que refuerza la presunción de una muerte violenta.

Tenía las prendas con las que desapareció el pasado 7 de enero (un polo manga larga de color negro, pantalón jean azul), pero no llevaba zapatos, estos tampoco se encontraron cerca a la zona, por lo que se presume que lo habrían victimado en otro lugar y lo habrían enterrado allí recientemente.

Como se recuerda, Raziel, fue hallado sin vida y enterrado en la Comunidad Nativa de San Cristóbal, ubicada en el sector de Sanganí, distrito de Perené.