En medio de conmovedoras muestras de pesar, el féretro del suboficial PNP Aldair Eudomar Solis Maravi fue recibido en el aeropuerto Francisco Carlé de Jauja por sus familiares, amigos y compañeros de armas. El agente de la Dirección Antidrogas perdió la vida mientras participaba en una operación contra el narcotráfico en la zona del Vraem, cerca del centro poblado José Olaya, en Vizcatán del Ene, provincia de Satipo, región Junín.

Entre lágrimas, la hermana del agente pidió justicia y exigió que se esclarezcan las circunstancias de su muerte. “Estamos lejos y no sabemos la verdad. Solo pedimos que los responsables paguen”, manifestó durante la llegada del féretro. La familia señaló que hasta el momento existen muchas dudas sobre cómo ocurrieron los hechos y reclamó mayor apoyo para los policías que son enviados a las zonas más peligrosas del país.

Aldair Solis Maravi tenía 30 años y cerca de ocho años de servicio en la Policía Nacional. Gran parte de su carrera la desempeñó en bases del Vraem como Mazamari, Palmapampa y Quimbiri, zonas consideradas de alto riesgo por la presencia del narcotráfico. Sus familiares recordaron que decidió convertirse en policía motivado por el ejemplo de sus hermanos y primos vinculados a la institución. “Amó a la Policía y se fue cumpliendo con su deber, defendiendo a la patria”, expresó su hermana.

El suboficial deja en la orfandad a un pequeño hijo que pronto cumplirá tres años. Sus restos serán trasladados a Concepción, tierra natal de su madre, donde recibirá el último adiós de sus seres queridos. “Mi hermano se fue como un héroe y nosotros haremos que su hijo siempre recuerde quién fue su padre”, concluyó su familiar visiblemente afectada.