Abnegada madre camina 8 horas al día para que sus hijos estudien
Abnegada madre camina 8 horas al día para que sus hijos estudien

Silvia Maíz Tineo, desafía cada día la geografía accidentada y las inclemencias del clima en la región Huánuco con un objetivo inquebrantable: garantizar que sus hijos reciban educación y una alimentación adecuada.

Desde la localidad de Huanllucayog, esta agricultora emprende diariamente una caminata de aproximadamente ocho horas —cuatro de ida y cuatro de retorno— junto a sus dos hijos para llegar a la Institución Educativa N.° 32709 de Mirachi, ubicada en el distrito de Santa María del Valle. Allí no solo acompaña el proceso educativo de sus pequeños, sino que también participa activamente en la preparación de los alimentos destinados a los escolares.

COLABORA CON LA INSTITUCIÓN

Su compromiso trasciende el ámbito familiar. Como integrante del Comité de Alimentación Escolar (CAE), Silvia colabora diariamente en la cocina de la institución educativa, donde se preparan los desayunos y almuerzos para los 29 estudiantes matriculados. Esta labor se realiza con los productos distribuidos por el Programa de Alimentación Escolar (PAE) del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis).

“Camino todos los días porque quiero que mis hijos estudien y tengan mejores oportunidades. Los alimentos que recibimos nos ayudan mucho y los niños vienen contentos a clases”, expresó Silvia, quien asegura que el esfuerzo físico queda recompensado al ver el bienestar y el progreso de los estudiantes.

APOYO DESINTERESADO

Su experiencia como agricultora también aporta valor al servicio alimentario. Gracias a sus conocimientos sobre la producción y preparación de alimentos, contribuye a optimizar el uso de los insumos que entrega el programa estatal. Entre los productos que recibe regularmente la escuela figuran arroz fortificado, leche, menestras, chalona y conservas de pescado, alimentos esenciales para el adecuado desarrollo físico y cognitivo de los escolares.

La historia de Silvia Maíz refleja el papel fundamental que desempeñan las familias de las zonas rurales en el fortalecimiento de la educación y la nutrición infantil. El trabajo articulado entre padres de familia, docentes y el Programa de Alimentación Escolar permite garantizar no solo la permanencia de los estudiantes en las aulas, sino también mejores condiciones para su aprendizaje y desarrollo integral.

Esta experiencia forma parte de la campaña “Historias CAE”, impulsada por el Programa de Alimentación Escolar en el marco de la gestión de la ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Lily Vásquez Dávila. La iniciativa busca visibilizar el compromiso de padres y docentes que contribuyen a garantizar el servicio alimentario para más de 4,1 millones de estudiantes en todo el país.