La naturaleza vuelve a ensañarse con los distritos de Alto Larán y Chavín, en la provincia de Chincha. Ambas localidades han vuelto a registrar caída de huaicos por las y como consecuencia se mantiene sin el centro poblado lareño Piedra Rajada, además de afectación en la carretera hacia Topará por las precipitaciones que soporta el distrito altoandino.

Daños en la zona

En Piedra Rajada desde hace unos días se habían realizado trabajos para rehabilitar la vía de acceso, pero todo el avance quedó destruido en poco tiempo. El regidor de Alto Larán, Luis Pilpe, refiere que la lluvia originó la activación de la quebrada y con la caída de huaico se volvió a perder la carretera que conduce a esta localidad. Este sendero luce ahora con piedras y discurre agua.

De momento no existe un acceso seguro hacia gran parte de este lugar. La única forma de ingresar y salir es caminando, pero dadas las condiciones climáticas no resulta factible. “Hay preocupación con lo que está sucediendo y aún más porque ha malogrado varios trabajos que ya se habían hecho”, señala Pilpe. El regidor antes de este desastre había estimado que esta semana se iba a habilitar la vía.

Lo que sucede en Larán no es un caso aislado, ya que, en Chavín también se registró la activación de quebrada. La magnitud de las lluvias fue alta, tanto que el huaico terminó desembocando en el mar de Grocio Prado, como ocurrió semanas atrás cuando se presentó el ciclón Yaku. Juan Guerra, morador de Villasol, refiere que el río Chillón volvió a cargar con este deslizamiento y se mantuvo interrumpido el paso de los moradores.

Esta masa de lodo y piedras avanzó no solo por la Pampa de Topará, sino también hacia el mar. En la zona de Jahuay entre los cerros comenzó a caer el huaico que se abrió paso por debajo de la Panamericana Sur. Un predio de la zona tuvo que evacuar a sus invitados por temor a la inundación.

VIDEO RECOMENDADO