El último martes, un evento explosivo sacudió el Centro de Municiones del Ejército en Pisco durante una operación de destrucción de material en desuso.

A las 12:55 horas, un accidente ocurrió en la instalación militar durante la ejecución del Plan de Destrucción de Munición.

El siniestro se produjo cuando personal castrense trasladaba granadas desde los polvorines. Un suboficial y seis miembros de tropa resultaron heridos. Ellos fueron trasladados a Lima para su hospitalización.

El general Fernando Muñoz Jara informó a Correo que cuatro permanecen internados en el Hospital Militar Central, dos en el Hipólito Unanue y uno en el Arzobispo Loayza. Este último sería el sargento segundo Tom Rudy Amasifuén Grandez que se encuentra en condición de “mayor gravedad”.

Un comunicado del Comando del Ejército señala que hay, además, un desaparecido.

Muñoz explicó que el Servicio de Material de Guerra desplegó equipos de enlace en cada centro asistencial para atender a los heridos y sus familias, con acciones que incluyen alojamiento, alimentación, transporte y un vuelo de apoyo desde Iquitos para los parientes del militar Amasifuén.

Las labores de rescate permanecen suspendidas tras la evaluación conjunta de la Policía, la Fiscalía y representantes de Mine Advisory Group (MAG), quienes determinaron que las condiciones no son favorables para ingresar al recinto. Además, se dispuso que Inspectoría inicie investigaciones sobre lo sucedido.