El cielo de Ica se convirtió anoche en escenario de uno de los más esperados del año.

Eclipse histórico

Cientos de ciudadanos siguieron con expectativa el eclipse lunar parcial, conocido popularmente como “Luna de sangre”, mientras desde la Estación Solar de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga (UNICA) el fenómeno fue observado y registrado mediante el telescopio Nishimura.

El evento ocurrió entre la noche del jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de agosto y pudo observarse desde todo el territorio peruano. En Ica, el máximo del eclipse se produjo aproximadamente a las 11:12 p. m., momento en que gran parte de la superficie lunar quedó cubierta por la sombra de la Tierra, adquiriendo la característica tonalidad rojiza.

El físico de la UNICA, Yovanny Bulej, explicó que se trató de un eclipse lunar parcial, debido a que la sombra terrestre no llegó a cubrir completamente el disco lunar desde el punto de observación. “Lo que vamos a observar es un eclipse lunar parcial, porque no logra la totalidad”, señaló el especialista, quien estimó que desde Ica la cobertura alcanzó aproximadamente el 90 %.

La tonalidad rojiza que llamó la atención de los observadores se produjo por la interacción de la luz solar con la atmósfera terrestre. Parte de esa luz atravesó la atmósfera y alcanzó la superficie lunar, generando el característico color cobrizo que dio origen al nombre popular de “Luna de sangre”. Según Bulej, el fenómeno también permitió observar aspectos relacionados con el comportamiento de la atmósfera terrestre.

En Ica, el espectáculo fue seguido mediante el telescopio Nishimura, instalado en la estación solar de la UNICA, desde donde se obtuvieron registros del fenómeno. El equipo fue construido en la Ciudad Universitaria y se encuentra instalado estratégicamente en la región para desarrollar observaciones astronómicas y estudios vinculados con la actividad solar y sus efectos sobre la Tierra.

El eclipse tuvo una duración de varias horas y formó parte de un fenómeno astronómico que pudo apreciarse ampliamente en América. A diferencia de un eclipse solar, su observación no representó un riesgo para la vista y pudo realizarse directamente, aunque el uso de telescopios y binoculares permitió apreciar con mayor detalle el avance de la sombra sobre la Luna.

La jornada dejó así una de las imágenes astronómicas más llamativas del año para los observadores en Ica. Bulej señaló que un fenómeno similar, visto desde una posición comparable, podría volver a presentarse después de varias generaciones. “Será aproximadamente, al cálculo, unos 100, 150 años”, comentó el especialista, resaltando la singularidad del espectáculo que anoche convirtió al cielo iqueño en un punto de observación astronómica.

📲 Únete al canal oficial de Diario Correo en WhatsApp y recibe en tu celular las noticias más importantes del Perú y el mundo, alertas de último minuto y las portadas del día, todo de forma rápida y confiable. No te quedes fuera de la información.

Súmate aquí: 👉

VIDEO RECOMENDADO