Ica registra una de las tasas de informalidad laboral más bajas entre las principales ciudades del país. Entre julio de 2025 y junio de 2026, el 53.7% de sus trabajadores tenía un empleo informal, tres puntos porcentuales menos que en el periodo anterior, cuando la cifra alcanzaba el 56.7%, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
¿Por qué importa reducir la informalidad?
“La reducción es una señal positiva porque significa que más trabajadores acceden a un empleo formal, con beneficios laborales y protección social. Además, la situación de Ica es considerablemente mejor que la observada a nivel nacional: en el Perú, el 69.3% de los trabajadores tiene un empleo informal, es decir, casi siete de cada diez”, comentó Franco Saito, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
De hecho, Ica se encuentra entre las ciudades con menor informalidad laboral de las analizadas por el INEI. Con 53.7%, se ubica muy cerca de Lima Metropolitana y Callao (53.6%) y Moquegua (53.4%). En el extremo opuesto, ciudades como Juliaca registran tasas superiores al 80%.
Sin embargo, el posicionamiento de Ica también permite dimensionar la magnitud del problema: incluso en una de las ciudades con menor informalidad del país, más de la mitad de los trabajadores continúa siendo informal.

La informalidad no solo permite conocer cuántas personas trabajan fuera de la formalidad, sino que también ayuda a aproximarnos a la calidad del empleo. El INEI muestra, por ejemplo, que a nivel nacional existen fuertes brechas: la informalidad alcanza al 94.3% de los trabajadores rurales y al 84% de los jóvenes de 14 a 24 años. También disminuye considerablemente conforme aumenta el nivel educativo.
Por ello, el reto para Ica es consolidar la reducción que ya viene registrando. Facilitar que los pequeños negocios puedan crecer y formalizarse es importante. Esto requiere no solo fiscalización que oriente antes de sancione, sino también reducir obstáculos, simplificar trámites, capacitación y facilitar el acceso al financiamiento para que la formalidad genere beneficios concretos para empresas y trabajadores.
Así, aunque Ica parte de una posición favorable frente a buena parte del país, reducir la informalidad sigue siendo una tarea pendiente: estar entre las ciudades con mejores resultados todavía significa que más de uno de cada dos trabajadores es informal.
“Que Ica tenga una de las tasas de informalidad más bajas del país es un avance, pero no debe llevarnos a perder de vista la magnitud del problema. Si más de la mitad de sus trabajadores sigue en la informalidad, todavía hay miles de personas sin acceso a los beneficios y la protección que ofrece un empleo formal. La meta es lograr que cada vez más trabajadores de Ica puedan mejorar sus condiciones laborales”, concluyó Saito.
📲 Únete al canal oficial de Diario Correo en WhatsApp y recibe en tu celular las noticias más importantes del Perú y el mundo, alertas de último minuto y las portadas del día, todo de forma rápida y confiable. No te quedes fuera de la información.
Súmate aquí: 👉 https://whatsapp.com/channel/0029Vb7TiRS9cDDcPrLTPY0z
VIDEO RECOMENDADO






