El gobernador regional de Cusco, Werner Salcedo Álvarez, denunció que la emblemática ruta Hiram Bingham hacia Machu Picchu se ha convertido en “tierra de nadie” debido al enfrentamiento entre dos empresas de transporte turístico que operan sin orden, poniendo en grave riesgo la seguridad de miles de visitantes nacionales y extranjeros.
En declaraciones para RPP, la autoridad regional alertó que Consettur y San Antonio de Torontoy mantienen una disputa de cuatro meses sin resolver, operando simultáneamente en una vía de un solo carril al borde del abismo, sin los permisos correspondientes y sin que autoridades competentes intervengan para ordenar el caos.
“Hemos convertido a Machu Picchu en tierra de nadie. Hoy hay una pelea de dos empresas para brindar el servicio de transporte. Están discutiendo entre conductores para darse el pase, porque es una vía de un solo carril. Dios no quiera que pase un accidente”, advirtió Salcedo.
El gobernador denunció que los choferes de ambas empresas llegan incluso a enfrentarse verbalmente para disputarse el derecho de paso en la estrecha carretera que bordea precipicios, generando una situación de alto riesgo para los turistas que utilizan este servicio diariamente.
Sabotajes entre empresas rivales
Además del desorden en la circulación, Salcedo reveló que se han reportado actos de sabotaje entre las empresas rivales, incluyendo la colocación deliberada de piedras, clavos y tornillos en la carretera con el objetivo de dañar las unidades de la competencia.
“Esperamos que la Fiscalía, la Policía investiguen, porque no es un tema que tenga un par de días, estamos hace cuatro meses esperando que estas dos empresas se sienten a conversar, consensuar y hasta ahora eso no pasa”, enfatizó la autoridad regional.
Municipalidad de Urubamba en el centro del conflicto
El gobernador apuntó directamente a la municipalidad provincial de Urubamba como responsable de la crisis, señalando que otorgó concesiones y licitaciones que hoy son materia de conflicto legal, además de no realizar los operativos de fiscalización necesarios para ordenar el transporte turístico.
Recordó que la comuna de Urubamba declaró nulo el contrato con San Antonio de Torontoy por deficiencias técnicas en sus unidades, problemas en tarjetas de circulación y seguros vencidos en la mayoría de buses. Sin embargo, la empresa hizo caso omiso y retomó operaciones desde el fin de semana.
Vacío legal alimenta el caos
Salcedo explicó que existe un vacío normativo que complica la resolución del problema: mientras el servicio especial de turismo debería ser autorizado por el gobierno regional, las licitaciones y concesiones son responsabilidad de la municipalidad provincial.
“El MTC en el año 2023 le otorgó la concesión a Consettur, y ellos prácticamente se creen propietarios de la vía. Allí está el problema, en que no tenemos un marco legal que nos respalde”, agregó el mandatario regional.
Ambas empresas han anunciado acciones legales y mientras sus disputas judiciales avanzan, continúan operando simultáneamente en el único camino que conduce a la ciudadela inca, exponiendo a los turistas a una situación de riesgo permanente.





