Gerencia de Salud precisó que se verificó que el personal sanitario cuente con las herramientas necesarias para brindar una atención oportuna.
Gerencia de Salud precisó que se verificó que el personal sanitario cuente con las herramientas necesarias para brindar una atención oportuna.

El gerente general del Gobierno Regional de La Libertad, Rogger Ruiz Díaz, y la gerente regional de Salud, Kerstyn Morote García, inspeccionaron de madrugada el hospital Regional Docente de Trujillo para verificar que los flujos de las áreas COVID estén funcionando correctamente y plantear mejoras si hubiera el caso.

Los funcionarios del gobierno regional se entrevistaron con los profesionales de la salud y directivos del nosocomio, para recoger sus inquietudes o pedidos en cuanto a logística, necesidad de medicamentos y fortalecimiento de las capacidades de los trabajadores que se traduzcan en la mejora de la atención de los pacientes con coronavirus.

Kerstyn Morote precisó también que el motivo de la visita fue para verificar que el personal sanitario cuente con las herramientas necesarias para brindar una atención oportuna, accesible y de calidad y seguridad a los pacientes.

“Verificamos que no se presenten colas de espera ni se emitan recetas médicas para compras fuera del nosocomio, y además que se cumpla con los horarios de los trabajadores y tengan en cuenta los protocolos de bioseguridad”, dijo.

Llamadas favorecen a pacientes

Como la visita tuvo lugar al amanecer, se pudo entrevistar a la doctora Rocío Castro, médico emergencióloga del Regional, quien sostuvo que desde hace tiempo implementaron un eficiente mecanismo de comunicación telefónica entre los pacientes y sus familiares enfermos que ha ayudado a mejorar las condiciones de salud de estos últimos.

Explicó que la llamada se hace en el horario de 8.00 a.m. a 8.00 p.m. y mínimo 1 vez al día si el paciente está estable y si su estado es crítico se puede hacer cada 2, 3 o 4 horas al día. También se hace videollamadas de 1 o 2 minutos, dependiendo de la forma de actuar de los pacientes.

“Por eso se pide al familiar que trae su paciente por emergencia, que deje uno o dos números de celular para poder comunicarle sobre el estado de su ser querido. Y también se solicita que estén atentos a la llamada. Si un número no contesta, llamamos al otro. Pero igual insistimos. Si no contestan se registra en la historia clínica. Lo valioso del servicio es que un paciente que está deprimido, llorando o casi vencido, una llamada puede cambiar su actitud y favorecerlo en su mejora”, dijo.

Cabe señalar que los funcionarios también llegaron al hospital La Noria para verificar que las mismas condiciones se estén cumpliendo adecuadamente.