El informe de ingeniería pericial forense N°05-2026 del Departamento de Criminalística de la Policía Nacional ayudaría a demostrar las graves negligencias que causaron, a fines de enero, un terrible accidente en el taller de mecánica Ticolandia, ubicado en al avenida Augusto B. Leguía, en la ciudad de Chiclayo.
Este siniestro marcó fatalmente a la pareja de esposos, Víctor Mechan More y Mirla Vásquez Ayay, quienes habían acudido al establecimiento por un servicio a su vehículo.
Las cuatro conclusiones de este documento, al que pudo acceder Correo, evidencian cómo la informalidad y la negligencia pueden ser una combinación letal.
Hallazgos
Después de revisar el taller, los peritos policiales concluyeron que ahí no hubo mantenimiento preventivo y correctivo, pues la inspección interna reveló una acumulación excesiva de hidróxido de calcio que dio origen a la explosión.
Asimismo, que esta acumulación también generó puntos calientes y aceleró la corrosión química interna de un generador. La presencia de óxido laminar y picaduras en las paredes demostró que este equipo operaba mucho más allá de su vida útil segura, presentando una estructura debilitada e incapaz de soportar presiones.
Entonces, el origen de la explosión fue por sobrepresión interna del generador de acetileno. Al ser un equipo artesanal, este no contaba con un sistema de purga o limpieza de sedimentos. Los residuos acumulados, sumados a una posible carga excesiva de carburo de calcio, provocaron una reacción química incontrolada.
Además, al no existir una Válvula de Alivio de Presión (VAP), la energía acumulada buscó la zona de menor resistencia, la cual se encontraba comprometida por la corrosión, derivando en el desgarro catastrófico observado.
“El análisis del sistema de prensa y el empaque interno confirma una operatividad negligente. El empaque presentaba deformación permanente, lo que obligaba a ejercer una fuerza excesiva en el husillo para evitar fugas”, se lee en el informe.
Pero este esfuerzo mecánico constante sobre un metal fatigado y oxidado contribuyó al colapso estructural. El uso de cinta de teflón y abrazaderas de tipo “sin fin” en las conexiones de las mangueras de 14.30 y 15 metros refuerza la hipótesis de la Policía sobre un equipo mantenido con métodos empíricos y materiales no aptos para gases de alta presión.
El área de Criminalística considera que el siniestro se produjo por la combinación de tres factores determinantes: construcción artesanal carentes de dispositivos de seguridad, nulo mantenimiento con acumulación de sedimentos corrosivos internos del generador y fallas de estanqueidad subsanadas precariamente.
Estas condiciones, sumadas, a la falta de válvulas arresta llamas, hicieron inevitable la explosión ante la primera inestabilidad en el proceso de soldadura.





