La Policía Nacional intervino este viernes a dos presuntos delincuentes que habrían sido miembros de ‘Los Injertos del Cono Norte’ en la calle La Floresta, de la urbanización San Antonio de Carabayllo. Según la hipotesis policial, los sospechosos conforman una nueva banda conocida como ‘La Gran Alianza’, dedicada a extorsionar colectiveros.
Los detenidos fueron identificados como Antonio Cacique Monterroso, de 22 años, y Alexander Morante Montesinos, de 19 años. De acuerdo con la información policial, ambos habrían decidido continuar con las actividades delictivas luego de la captura de Erick Moreno Hernández, alias ‘El Monstruo’, antiguo cabecilla de ‘Los Injertos del Cono Norte’, formando esta nueva estructura criminal enfocada en el cobro de cupos a transportistas.
Material incautado
Durante la intervención, los agentes incautaron un dron que, según las pesquisas, sería utilizado para realizar vigilancia o reglaje a las víctimas de extorsión, principalmente conductores de transporte informal. En los teléfonos de los implicados se registraron conversaciones de WhatsApp en las que se detalla cómo usarían este dispositivo para seguir todos los movimientos de una potencial víctima.
El coronel PNP Roger Cano, jefe de la Brigada Especial contra la Criminalidad de Lima Norte, explica que los chats revelarían que los sujetos no solo estarían dedicados a la extorsión, sino que también planearían un posible sicariato. En los mensajes, se menciona que “la vamos a mandar a San Pedro” y que emplearían el dron para ubicar y monitorear a la persona, con la intención de “llevarla al piso”, lo que evidencia la planificación de un ataque armado.
El oficial detalló además que, según las conversaciones, los intervenidos buscaban conseguir una pistola Glock, al considerar que era “más rápida” que el arma con la que ya contaban.
Adicionalmente, se decomisaron dos cartuchos de dinamita, una granada tipo piña y 28 municiones, elementos que refuerzan la peligrosidad de la banda y el nivel de violencia con el que habrían pensado actuar contra sus objetivos.
Los investigados fueron trasladados a la sede de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), en el Cercado de Lima. Ambos serán procesados por presuntos delitos de extorsión, tenencia ilegal de armas de fuego y posesión de materiales peligrosos, mientras la Policía y la Fiscalía continúan recopilando pruebas para determinar la real dimensión de las operaciones de ‘La Gran Alianza’ en Lima Norte.





