El Poder Ejecutivo adoptó medidas urgentes ante la crisis en el suministro de gas natural que afecta al país. El Decreto Supremo N.º 002-2026-EM, publicado establece un nuevo esquema de distribución que privilegia ciertos sectores durante emergencias energéticas.
La disposición lleva la firma del presidente José María Balcázar junto a los titulares de Energía y Minas y del Ambiente. Esta norma busca garantizar que los recursos limitados lleguen primero a quienes más lo necesitan en situaciones críticas.
El documento detalla un orden específico que los productores y distribuidores deben respetar cuando hay restricciones de suministro. Los hogares y pequeños comercios ocupan el primer lugar en la lista de prioridades asignadas.
Inmediatamente después siguen las estaciones de servicio y los corredores viales de transporte masivo como el Metropolitano. Los generadores eléctricos que proveen luz al país mantienen una posición destacada en la secuencia.
Las fábricas pequeñas con demanda inferior a veinte mil metros cúbicos diarios quedan en cuarto lugar. Las grandes industrias que consumen más de esa cantidad reciben atención posterior en el reparto.
Los usuarios con contratos de servicio interrumpible cierran la lista de prioridades establecidas por la norma. Para los sectores eléctrico e industrial se aplicará un reparto proporcional basado en consumos recientes.
El organismo supervisor Osinergmin obtuvo autorización para emitir directrices temporales de excepción. Estas medidas permiten flexibilizar ciertos reglamentos y evitar paros en el abastecimiento de hidrocarburos.
El Ministerio de Energía y Minas emitió una resolución complementaria para grifos y mayoristas. Durante treinta días no se exigirá mantener cantidades mínimas de gasolina, gasoles ni diésel en sus instalaciones.
Esta excepción facilita que los distribuidores manejen las limitaciones actuales sin penalizaciones. Los productores podrán reorganizarse ante los problemas logísticos que enfrenta el sistema.
La directora general de Hidrocarburos, María Esther Peñaloza Pizarro, aclaró la duración limitada de estas disposiciones. Como funcionaria, enfatizó que las reglas vigentes se levantarán apenas se normalice la operación del ducto de Camisea.
La medida responde directamente a los inconvenientes en el ducto de Camisea que generaron la emergencia nacional. El Gobierno espera estabilizar el suministro y prevenir mayores impactos en la economía y la población.





