1 / 6 Al acercarse el fin de año, el damero se convierte en una trampa mortal.
2 / 6 Las peleas contra los fiscalizadores son de todos los días.
3 / 6 Las rejas no frenan a los ambulantes que la invaden.
4 / 6 Gran cantidad de efectivos para velar por la seguridad.
5 / 6 No solo hay caos, también acumulación de basura.
6 / 6 Comerciantes piden mayor control por informales.
El damero comercial de Mesa Redonda y Mercado Central, en el Cercado, son zonas ingobernables, donde la autoridad de la Municipalidad de Lima, se diluye y sucumbe ante la masa informal que se fortalece con la llegada de las fiestas.
Y así fue comprobado este fin de semana, cuando cientos de ambulantes se instalaron, como de costumbre, en las calles del conglomerado, pese a que la comuna metropolitana había levantado rejas para impedirles el acceso.
La medida rindió frutos durante las primeras horas del último viernes; sin embargo, hacia la tarde, el caos y el desorden eran notorios nuevamente, ante la indignación de los comerciantes formales, que pierden millones en ventas por la informalidad, y los visitantes, que vieron a las rejas como un riesgo en caso de evacuación por emergencias.