Este viernes durante la madrugada, el penal de Lurigancho fue intervenido nuevamente como parte de un operativo de requisa encabezado por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez Laura, en coordinación con autoridades y agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). La intervención se concentró en el pabellón tres, donde permanece recluido el exconductor de televisión Andrés Hurtado, conocido como ‘Chibolín’, quien cumple prisión preventiva.

La acción se enmarca en un plan nacional de control penitenciario orientado a reforzar el principio de autoridad, recuperar el orden interno y evitar que los establecimientos penales sean utilizados para la comisión de delitos.
Durante el operativo, los internos fueron trasladados temporalmente al patio mientras el personal del INPE inspeccionaba celda por celda. El procedimiento permitió constatar un grave nivel de hacinamiento, ya que el pabellón, diseñado para aproximadamente 300 personas, alberga actualmente a cerca de 800 internos.
Como resultado de la requisa, las autoridades incautaron equipos electrónicos, radios, reproductores de DVD, muebles no autorizados, barras metálicas, tijeras, encendedores, vidrios y otros objetos que podrían ser utilizados como armas. Asimismo, se detectaron conexiones eléctricas improvisadas y cableado expuesto, situación que representa un riesgo para la seguridad y facilita el uso de dispositivos prohibidos.
El ministro Martínez Laura subrayó que estos operativos buscan eliminar privilegios dentro de los penales y garantizar un trato igualitario entre los internos. “Tenemos que recuperar el principio de autoridad. No puede haber internos con facilidades especiales mientras otros cumplen su pena en condiciones distintas”, declaró.
Andrés Hurtado reapareció en medio de operativo
Durante la intervención también fue revisada la celda de Andrés Hurtado, quien permanece en prisión preventiva desde el año pasado, investigado por presuntos delitos de tráfico de influencias, cohecho y lavado de activos. El proceso judicial en su contra está vinculado, entre otros hechos, a una supuesta intermediación para facilitar trámites irregulares a empresarios y a la recuperación de oro incautado, hipótesis que el investigado rechaza.

De acuerdo con información oficial, Hurtado afronta dos órdenes de prisión preventiva, una de nueve meses y otra de dieciocho, por lo que continuará recluido en Lurigancho hasta, al menos, marzo de 2026. Las solicitudes para variar esta medida han sido desestimadas por el Poder Judicial debido al riesgo de fuga y de obstrucción a la justicia.

El titular del Ministerio de Justicia anunció que este tipo de intervenciones se replicará de forma permanente en los 69 establecimientos penitenciarios del país. Además, adelantó la implementación de medidas disciplinarias adicionales, como la uniformidad obligatoria de los internos, el corte de cabello reglamentario y el inicio de las jornadas penitenciarias a las 6:00 de la mañana con el canto del himno nacional.
Finalmente, el Minjus reafirmó que las requisas forman parte de una estrategia integral para fortalecer la seguridad ciudadana, evitar que se planifiquen delitos desde los penales y restablecer la disciplina en los centros de reclusión más hacinados del país.





