El Ministerio del Interior, a través de la Dirección General contra el Crimen Organizado, ejecutó un nuevo operativo en el penal de Lurigancho enfocado en la identificación de internos extranjeros. La intervención forma parte de un plan piloto que incorpora herramientas tecnológicas para reforzar el control de la población recluida.
Durante la jornada se utilizaron equipos Bitman que permiten registrar datos biomét ricos y reconocimiento ocular. Este procedimiento busca corroborar identidades y reducir posibles irregularidades en los registros de personas privadas de libertad.

Cooperación internacional
La acción se desarrolló en coordinación con diversas áreas especializadas de la Policía Nacional del Perú. Entre ellas participaron dependencias vinculadas a la trata de personas, delitos transnacionales, extorsiones y control migratorio.
Asimismo, se contó con el respaldo del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Esta colaboración permitió fortalecer el proceso de verificación mediante el acceso a información internacional.
En este segundo operativo se logró enrolar a 250 internos extranjeros dentro del penal. Esta cifra se suma a los avances obtenidos en una primera intervención realizada como parte del mismo plan.
En esa etapa inicial se detectó que 52 de 250 personas no contaban con una identidad plenamente establecida. Este resultado evidenció la necesidad de continuar con este tipo de acciones dentro del sistema penitenciario.
Uso de tecnología para detectar identidades y vínculos delictivos
Las autoridades indicaron que la implementación de estos equipos permite identificar posibles casos de suplantación de identidad. También facilita la detección de personas con presuntos vínculos a organizaciones criminales de alcance internacional o con requerimientos judiciales en otros países.
La información recopilada es comparada con bases de datos extranjeras para verificar coincidencias. Cuando se identifican registros compatibles, se genera una alerta con los datos originales del país de procedencia.
Desde la Dirección General contra el Crimen Organizado se resaltó el papel de la colaboración entre países para enfrentar delitos de carácter transnacional. En ese contexto se destacó el valor del uso de tecnología en los procesos de identificación.
“El uso de tecnología permite identificar plenamente a integrantes de organizaciones criminales que ingresaron al país con identidades falsas”, indicaron.
Proyección del plan a nivel nacional
El objetivo de esta estrategia es lograr la identificación completa de la población extranjera recluida en establecimientos penitenciarios. Además, se busca consolidar una base de datos que permita un mejor seguimiento de personas vinculadas a redes delictivas.
El Ministerio del Interior informó que se evalúa replicar este tipo de operativos en otros penales del país. Esta medida apunta a fortalecer las acciones contra la criminalidad organizada en el ámbito nacional.





