La justicia paraguaya extraditará a Erick Moreno Hernández, conocido como “El Monstruo” y cabecilla de Los Injertos del Cono Norte, el próximo 28 de enero. El criminal era considerado como el prófugo más buscado por delitos de sicariato y extorsión, según la Policía Nacional del Perú.
Aunque el Código Penal peruano modificado prevé cadena perpetua para estos delitos, la legislación paraguaya impone restricciones. Al resepecto, el abogado penalista Vladimir Padilla explicó durante una entrevista en RPP que el principio de reciprocidad impide aplicar penas mayores a las contempladas en el país que concede la extradición.
“Si Paraguay no tiene consigo la cadena perpetua como regla, no puedes aplicarle. (...) El límite va a estar dado por la ley penal paraguaya.Si lo extraditan, tú no puedes aplicar eso si ellos no lo tienen en su legislación“, puntualizó.
La extradición limitaría el juzgamiento únicamente a los delitos incluidos en la solicitud peruana. Cualquier nuevo caso requeriría una nueva petición a Paraguay ante su Corte Suprema, según aclaró Padilla.
Expulsión habría sido más favorable
El penalista señaló que una expulsión administrativa habría permitido transferir al criminal sin estas restricciones legales. La extradición genera demoras por trámites, traducciones y permite tácticas dilatorias de los acusados.
“La expulsión es más efectiva. (...) En cambio, la extradición es un poco ‘espérate, déjame verlo, quiero que me acredites por qué’. Y ahí empieza toda una suerte de trámites”, comentó el abogado.
El líder criminal será puesto a disposición del juez de investigación preparatoria para internamiento preventivo. El INPE determinará su prisión, con Challapalca como probable destino según anunció la PNP.





