Las madres de los internos del Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima continuaron su vigilia hasta la mañana de este viernes tras el grave motín e incendio ocurrido la noche anterior. Las familiares pasaron toda la madrugada bajo la lluvia, exigiendo noticias concretas sobre el estado de sus hijos recluidos en el pabellón Nazareno, donde se originó el fuego al quemar colchones y mobiliario.
Las mujeres denunciaron ante RPP un absoluto silencio oficial y un trato despectivo por parte del personal del centro juvenil.
“Queremos saber qué pasó realmente con nuestros hijos, pasaron la noche quién sabe dónde después del incendio en su pabellón”, expresó una de las madres.
Las mujeres también acusaron maltratos sistemáticos contra los adolescentes, afirmando que “pagan su delito pero no merecen esa crueldad”.
La tensión se intensificó tras la llegada de nueve internos transferidos desde Piura en plena crisis, esposados y bajo custodia, mientras el establecimiento aún lidiaba con las consecuencias del disturbio.
“¿Cómo traen más jóvenes sabiendo el desastre que acaba de pasar aquí?”, cuestionaron las madres.
Cabe señalar que Pronacej emitió un comunicado asegurando que todos los internos se encuentran a buen resguardo sin lesiones graves, pero esta versión no coincide con el parte policial que confirma heridas en la cabeza de un custodio, provocado por un golpe con objeto contundente durante la revuelta.
Mientras tanto la crisis persiste frente al centro conocido como Maranguita, donde las familias continúan exigiendo transparencia total sobre lo ocurrido en el pabellón afectado.





