Este lunes, efectivos de la Policía Nacional del Perú intervinieron a conductores de la empresa ‘El Rápido’ durante una movilización en la Panamericana Norte, en San Martín de Porres. La protesta se realizaba como símbolo de rechazo a los constantes ataques extorsivos que sufre el gremio transportista.
Según información obtenida por nuestro medio, la manifestación se desarrollaba de manera pacífica hasta que la Policía Nacional detuvo a uno de los choferes. El conductor intervenido se encontraba liderando la caravana organizada por los transportistas.
Al observar que su compañero estaba siendo detenido, otros choferes de ‘El Rápido’ intentaron evitar su traslado hacia una camioneta policial. El vehículo oficial se mantenía estacionado cerca de la zona donde se desarrollaba la protesta.
Según la versión policial, el conductor fue intervenido porque su bus supuestamente obstruía la vía en dirección al sur. Esta acusación impidió el avance normal del tráfico vehicular en esa importante arteria vial.
Sin embargo, los compañeros del chofer intervenido rechazaron categóricamente esta versión de los hechos. Los transportistas aseguraron que el conductor solamente estaba buscando un lugar adecuado donde estacionar el bus de manera segura.
Imágenes captadas por nuestro medio revelan que fue el coronel Juan Carlos Montúfar quien dirigió el operativo. El jefe de la División de Robos de la Dirincri ordenó personalmente al conductor subir a la camioneta policial.
“No podemos en ningún momento impedir el libre tránsito de tanta gente que se va a trabajar”, dijo Montúfar, mientras el conductor intervenido se preguntaba los motivos de su detención.
La tensión aumentó considerablemente cuando efectivos policiales emplearon la fuerza física para obligar al conductor a ingresar al vehículo. La camioneta se encontraba resguardada por más agentes que formaron un cerco de seguridad alrededor.
Durante la intervención se pudieron escuchar gritos de varios transportistas que cuestionaban el accionar policial. Los manifestantes se preguntaban en voz alta “¿por qué lo vas a subir al carro?” mientras expresaban su molestia.
Además, se oyeron frases en las que los choferes describían la difícil situación que viven diariamente. Los transportistas hicieron énfasis en que son víctimas constantes de extorsionadores y sicarios que atentan contra sus vidas.
“¡Él no es un delincuente!, ¡él no es un asesino!, ¡somos víctimas, víctimas somos del sicariato!, somos víctimas. Esto es un abuso!”, manifestaron los transportistas en apoyo a su compañero.





