“Jamás de volveré a ver, Leydi, jamás”, repetían desconsoladamente las dos hermanas y madre de Leydi Maribel Gonza Chuica, quien murió ahorcada en manos de su pareja y padre de sus dos hijas, Guido Bladimir Acuña Calle, la madrugada del último martes, en el caserío de Platanal Bajo, distrito de Chulucanas, provincia de Morropón.
En medio de conmovedoras escenas de dolor, el cuerpo de Leydi Maribel partió de su humilde vivienda, lugar donde precisamente perdió la vida, a la 1 de la tarde hacia el cementerio general de Platanal Bajo.
El padre de Guido, Alfonso Acuña, pidió perdón por el horrendo crimen que cometió su hijo. “Pido perdón por lo que ha hecho mi hijo. Leydi se llevaba muy bien con mi esposa y conmigo, era muy respetuosa, muy amable..vi a mi hijo en la comisaría y se pone a llorar...él va a recibir su castigo...prefiero ver a mi hijo muerto porque prácticamente estará muerto en vida en la cárcel”, dijo acongojado.
A su turno, Enrique Gonza, padre de Leydi, agradeció a todas las personas que lo acompañaron en este doloroso momento. “Muchas gracias por acompañarme”.
Recordemos que el juez del Juzgado de Investigación Preparatoria de Chulucanas declaró procedente la convalidación judicial en flagrancia de Guido Acuña, quien viene siendo investigado por ser el presunto autor de feminicidio en agravio de su pareja Leydi Gonza.
En consecuencia, el investigado permanecerá detenido por siete días bajo custodia policial, en dicho plazo la Fiscalía podrá realizar las diligencias correspondientes, las mismas que contribuirán a la investigación fiscal.
Los hechos ocurrieron la madrugada del último martes 6 de octubre en el domicilio de la pareja, ubicado en el caserío de Platanal Bajo, en Chulucanas. El detenido fue intervenido en flagrancia y quedó a disposición de las autoridades. El móvil habrían sido los celos.





