Con un avance del 24%, la Municipalidad Provincial de Piura impulsa el nuevo sistema de videovigilancia que empezará a instalarse el próximo mes y entrará en funcionamiento en mayo, reforzando la prevención y respuesta ante el crimen.
El proyecto de Mejoramiento y Ampliación del Servicio de Seguridad Ciudadana en el Sistema de Videovigilancia de Piura, valorizado en S/ 10 365 777,08, se encuentra actualmente en la etapa de adquisición de equipos y permitirá renovar por completo una infraestructura obsoleta y ampliar la cobertura a zonas que hoy no cuentan con vigilancia.
La iniciativa contempla la implementación de 83 cámaras panorámicas de 360° con lente PTZ, interconectadas mediante 40.59 kilómetros de fibra óptica, lo que eliminará puntos ciegos y garantizará imágenes en tiempo real desde cualquier sector de la ciudad.
Además, se instalarán nuevas estaciones de monitoreo con pantallas de alta resolución, una central de llamadas para emergencias y un data center modernizado que permitirá una gestión y grabación eficiente de la información.
La intervención responde a una realidad crítica, que es la limitada capacidad actual de videovigilancia. De las 53 cámaras instaladas en 2011, cerca del 80 % se encuentran inoperativas, mientras que el sistema implementado en 2018, con 50 cámaras, resulta insuficiente frente al crecimiento de la delincuencia. Por ello, la gestión municipal ha decidido reemplazar totalmente los equipos antiguos y sumar nuevos puntos estratégicos, alcanzando 83 ubicaciones plenamente operativas, conectadas a la base de Serenazgo del ex camal municipal.
El proyecto también incluye altavoces IP, pulsadores de emergencia y un sistema de comunicación digital para el personal de Serenazgo, fortaleciendo la coordinación inmediata con la Policía Nacional y las juntas vecinales.
Asimismo, gracias a una reciente ordenanza municipal, las juntas vecinales podrán integrar sus cámaras privadas a la red pública, consolidando una vigilancia solidaria y participativa.
Con esta modernización, Piura dará un giro tecnológico definitivo para enfrentar la inseguridad y reducir la sensación de desprotección urbana, dejando atrás más de una década de abandono en infraestructura clave para la seguridad ciudadana.





