Las declaraciones de los colaboradores eficaces siguen revelando más detalles de la presunta organización criminal “Los Ilustres de Piura”, de la forma cómo operaban, el pago de sobornos y la entrega de propiedades a cambio de la inscripción irregular de terrenos. Existen videos de celebraciones privadas en las que se evidencia su estrecha amistad.
TAMBIÉN PUEDE LEER:
El contacto clave de “Los Ilustres de Piura” en Sunarp
Según la declaración del colaborador eficaz Fecor-45XJX, en un video del 22 de abril de 2022 en la urbanización Miraflores Country Club, se reveló la estrecha relación de amistad existente entre Pedro More Vilela, el registrador Samuel López Guerra y el presunto cabecilla José Santos Lázaro Pilco.
Precisamente, en esa reunión se celebraba el cumpleaños de Pedro More Vilela en su domicilio particular. Según las autoridades, los involucrados no solo tenían una relación profesional o de trámites, sino un vínculo social íntimo que facilitaba la coordinación de los actos ilícitos en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp).
Se conoció que la supuesta red de corrupción en Sunarp operaba mediante una estructura organizada que involucraba a funcionarios internos y coordinadores externos para facilitar inscripciones de terrenos de manera irregular.
Pedro More Vilela era el nexo externo que coordinaba y financiaba las operaciones ilícitas y tenía contactos a nivel de registradores y en el área de Catastro; Samuel López Guerra (registrador público) era el principal operador interno y se encargaba de canalizar y redireccionar títulos hacia registradores específicos o asistentes con los que ya tenía coordinación directa, y Federico Trelles (jefe de Catastro) participaba directamente en la articulación para el levantamiento de cargas de los predios.
Asimismo, López realizaba actos registrales como el levantamiento de cargas de reforma agraria, mediante un solo acto registral cuando correspondía un proceso administrativo previo ante entidades como Prorural e inclusive persuadía a colegas para que ignoraran las observaciones técnicas, tal como sucedió con una registradora, a no dar importancia a una observación que señalaba que un terreno eriazo era propiedad del Estado, logrando que se inscribiera como comunidad campesina.
Cuando un título era observado, López Guerra proporcionaba las pautas para elaborar el recurso de apelación y se encargaba de acelerar el proceso internamente ante el Tribunal Registral.
También se facilitaron inscripciones de donaciones entre empresas (como de Agropecuaria E.I.R.L. a Piuraverde S.A.C.) a pesar de que la empresa receptora no tenía facultades legales para recibir donaciones.
La colaboración de los funcionarios era retribuida mediante diversos incentivos, tal como lo refiere el colaborador eficaz, quien aseguró que More realizaba entregas de dinero de manera mensual a López e inclusive le compró un departamento en la urbanización Los Cocos del Chipe valorizado en US$ 80,000 y Trelles recibía el 5% del valor de los predios gestionados.





