Pobladores quedaron en estupor tras descubrir el cadáver. Puno. Foto/Difusión.
Pobladores quedaron en estupor tras descubrir el cadáver. Puno. Foto/Difusión.

Un macabro hallazgo realizó ayer un poblador que transitaba por el cerro Espinal de Juliaca, donde yacía el cadáver de un varón de aproximadamente 35 años de edad. El cuerpo evidenciaba signos de tortura y su deceso habría ocurrido hace varios días.

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El personal de Serenazgo Municipal acudió al llamado del ciudadano, quien no fue identificado, y se encontró con la terrible escena. El cuerpo estaba casi en la cima del referido cerro, cerca de las canteras de donde extraen piedras y cascajo.

Al lugar también llegaron miembros del Área de Investigación Criminal (Areincri) de la Policía, y el fiscal de la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de San Román, Manuel Guarnizo Alfaro. Las autoridades tuvieron complicaciones para llegar al lugar por lo empinado y de difícil acceso al cerro.

Torturado

El occiso presentaba quemaduras en gran parte de su rostro y extremidades inferiores. Se encontraba en estado de descomposición y de acuerdo a las indagaciones preliminares, tendría más de tres días de fallecido. Vestía una casaca de color negro y amarillo, pantalón jean y zapatillas negras.

El fiscal de turno ordenó su internamiento en la morgue del Instituto de Medicina Legal, ubicado en la urbanización La Capilla. Guarnizo Alfaro también hizo un llamado a quienes podrían ser familiares del infortunado varón a que puedan reconocerlo en dichas instalaciones.

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Hipótesis

Las autoridades aún no se atrevieron a precisar las causas del deceso, puesto que para ello todavía se debe realizar la necropsia de ley. Tampoco se sabe si lo mataron en el lugar o si llevaron sus restos desde otra zona de la ciudad.

Por las quemaduras que presenta, una de las remotas hipótesis es que su cuerpo haya podido ser utilizado para realizar algún tipo de ritual, ya que varias veces se ejecutaron este tipo de actos en esta zona.

Los trabajadores de las canteras que están frente al Cristo Blanco, tampoco se percataron del hecho, ni vieron algo sospechoso que llamara su atención.