La región de Puno enfrenta una grave crisis ambiental y humana a causa del incremento descontrolado de incendios forestales en lo que va del año. La Oficina de Gestión de Riesgo de Desastre y Seguridad del Gobierno Regional de Puno informó que se han registrado 182 siniestros de este tipo, los cuales han cobrado la vida de dos personas y han dejado un saldo de 22 lesionados, además de ocasionar severas pérdidas socioeconómicas.
Las emergencias se han concentrado principalmente en la provincia de Puno, que encabeza la lista con 48 eventos, seguida por Lampa y Azángaro con 20 incidentes cada una, y Melgar con 19. Entre las emergencias más preocupantes destaca un incendio de gran magnitud ocurrido en el distrito de Calapuja, el cual se prolongó durante tres días consecutivos —del 10 al 12 de este mes— provocando significativos daños materiales y movilizando a los equipos de rescate.



El impacto sobre las familias puneñas y sus medios de subsistencia ha sido devastador. Según el reporte oficial, las llamas afectaron un total de 277 viviendas, de las cuales 40 han quedado completamente inhabitables. En cuanto al sector agropecuario, se ha confirmado la pérdida directa de 32 cabezas de ganado vacuno, 30 ovinos y 38 camélidos, lo que representa un duro golpe para la economía de los comuneros de la zona.
A este trágico panorama se suma la destrucción de 29 952.33 hectáreas de pastizales quemados, situación que deja en un estado crítico de desabastecimiento alimentario al ganado sobreviviente. Las autoridades regionales continúan coordinando las labores de evaluación de daños y la entrega de ayuda humanitaria para mitigar la emergencia que atraviesan los damnificados. Asimismo, colectivos, excandidatos, artistas y otros también llevan ayuda.





