El Gobierno Regional de Tacna aclaró que la construcción de una zanja en la frontera con Chile responde a un proyecto orientado al tránsito vehicular y no a una medida de control migratorio. Esta intervención se enmarca en un plan de mantenimiento del complejo fronterizo Santa Rosa para mejorar la fluidez en el paso binacional, según explicó.
La obra fue dispuesta por la misma institución y actualmente se ejecuta en la zona donde se concentran los controles de aduanas y de migraciones. Ante la especulación de que la zanja replicaría el “muro” o el “escudo fronterizo” impulsado por Chile, las autoridades locales insistieron en que su objetivo es organizar el estacionamiento y el recorrido de los vehículos.
Los trabajos iniciaron el miércoles 25 de marzo, con el fin de definir un espacio específico para que las unidades aguarden su revisión correspondiente. El gerente de infraestructura de la entidad, Eduardo Miguel Sánchez Vildoso, explicó que la zanja permitirá instalar una plataforma que funcione como cerco perimétrico.
¿Qué objetivo tiene esta obra?
Sánchez Vildoso indicó que la idea es que hasta unas 60 unidades puedan esperar su turno sin congestionar el acceso a la garita. Además, se proyecta asfaltar toda esta área para facilitar el ingreso y salida de los vehículos que transitan entre Perú y Chile.
La misma autoridad regional detalló que la zanja se integra a un plan integral de mantenimiento que se realiza en temporadas de alta demanda. En esas fechas se presentan cuellos de botella por el incremento de tráfico, lo que hace más necesaria una ordenación clara del espacio.
Descarta proyecto de control migratorio
El gobierno de Tacna enfatizó que la obra no forma parte de una estrategia centrada en la migración irregular. En declaracionen a la prensa, Sa señaló que la zanja busca que ninguna unidad pueda evadir la revisión en el control fronterizo, garantizando que todos los vehículos pasen por el mismo proceso.
Las labores están coordinadas con la entidad de Aduanas para que el ordenamiento responda a la operativa existente. El cronograma establece que el proyecto concluso en 30 días, plazo en el que se completará la excavación, la plataforma y el asfaltado.
Una vez concluido, el sistema permitirá un flujo más ordenado no solo para el transporte de carga sino también para viajes de pasajeros. La autoridad regional sostuvo que la zona beneficiará a centenares de ciudadanos peruanos y chilenos que utilizan la frontera de manera cotidiana.
En paralelo, desde antes de asumir el poder, el presidente de Chile, José Antonio Kast, se comprometió a contener los efectos de la migración ilegal e irregular en su país. Atribuyó parte del aumento de la delincuencia a la falta de control en la gestión anterior de Gabriel Boric.
En los últimos días, Kast estuvo en Arica supervisando la construcción de una zanja en la frontera con Perú, medida que busca impedir el ingreso sin controles de ciudadanos de países como Venezuela y Colombia. El mandatario explicó que el dispositivo forma parte de un plan fronterizo más amplio orientado a reforzar la seguridad.
Su discurso sobre la frontera ha generado reacciones en el gobierno peruano, a pesar de las reuniones mantenidas con el canciller Hugo de Zela. En esos encuentros, el ministro de Relaciones Exteriores aseguró que el Ejecutivo chileno busca acuerdos consensuados para evitar tensiones en la frontera.
En resumen, el gobierno regional de Tacna ordenó la excavación de una zanja en la frontera con Chile como parte de un proyecto de mantenimiento vial. El gobernador de Tacna reiteró que la zanja busca aliviar el tránsito vehicular y no copiar la política migratoria que impulsa el presidente chileno.





