Un interno de 23 años denunció ante la comisaría de Pocollay haber sido víctima de violación sexual y agresiones físicas sistemáticas por parte de ocho reclusos del penal de varones. El joven proporcionó nombres y alias de sus presuntos agresores conocidos como “Grillo”, “Enyerber”, “Dilán”, “Ziza”, “Ardilla”, “Cuca”, “Machete” y “Valente”.
Según la víctima, el último ataque ocurrió el 5 de enero en la zona de duchas del Pabellón D. El denunciante natural de Lima, señaló que reconoce a los agresores por sus apelativos y que esta no sería la primera vez que sufre agresiones dentro del establecimiento penitenciario.
Mientras tanto, la fiscal Virginia Salas Mendoza del Ministerio Público inició las investigaciones contra los ocho sindicados. Las primeras indagaciones señalan que los presuntos agresores cumplen condenas por delitos como robo agravado y tocamientos indebidos.
INPE realizaba operativo
Mientras se procesaba la denuncia, personal del INPE realizó un operativo sorpresa en el penal. Durante la inspección, agentes descubrieron artículos prohibidos ocultos en el doble fondo de una frazada así como 30 envoltorios tipo «quete» que contenían una sustancia con características de marihuana. Estos hallazgos evidencian la dificultad para mantener el control en el recinto.

Por otra parte, el penal de Pocollay registra actualmente 1.187 internos, una cifra que alerta sobre la sobrepoblación que atraviesa el centro penitenciario. El hacinamiento dificulta el control y genera un ambiente de vulnerabilidad donde los reclusos quedan expuestos a mafias o agresores internos.
Por ello, las autoridades demandaron la activación inmediata del protocolo de emergencia para proteger a la víctima y aislar a los presuntos violadores mientras duren las pesquisas. La Policía Nacional informó que el caso continúa bajo investigación fiscal.





