Don Antonio Succar siempre consideró que el rol de un padre debe ser como un árbol inamovible que ofrece estabilidad para que su familia alcance la excelencia. Por eso, el hombre y profesional detrás del éxito musical de Tony, Mimy y Kenji Succar define su labor no simplemente como la de un representante comercial; sino como un líder que ha dedicado su vida a servir de escudo y apoyo para el éxito de su esposa y sus hijos.
“Mi hijo Tony, a los 13 años, cuando ya jugaba fútbol, su mamá y yo vimos que podía tocar en nuestra orquesta. Lo pusimos de timbalero, todo flaquito con su corbata michi y yo le enseñaba la batería. Pero, Tony no dejaba el fútbol, yo veía que él quería llegar a la excelencia porque se esforzaba pateando la pelota y dominándola como si fuera un gran futbolista. Paralelamente, fue avanzando en la orquesta hasta los 21 años, y como en el fútbol se manejan muchos intereses, yo le dije: “Tony, ¿por qué no estudias música?”. Así lo hizo y yo lo llevé de la mano en ese camino”, recuerda don Antonio, acerca de los inicios de su hoy famoso hijo.
¿Desde que lanzó Tony el álbum Unity con los temas de Michael Jackson empezó a representarlo?
Nunca he dejado de apoyarlo en ningún minuto de su vida, siempre fui el papá, antes que todo. El mánager, a veces, le pone a los artistas una bola de cristal que les hace creer muchas cosas y ellos no pueden desarrollarse como deberían. El mánager es difícil que entienda lo que el artista trae, que lo comprenda mejor que un padre, Tony lo entendió cuando le dije que sería su líder, porque yo siempre ando aprendiendo y necesita el apoyo ante una industria que puede ser también muy oscura.
¿Cómo se logra el equilibrio para poder manejar bien a la familia que también es una empresa artística?
Mira, como empresa hay que mirar siempre primero a la familia, esa debe ser la prioridad, la empresa se crea con una función económica, en función de administrar un negocio, y yo repito siempre que mi familia es lo más importante. Es vital que además de ser un buen artista, hay que ser una buena persona, siempre he tratado de darles a mis hijos un buen ejemplo, y sobre todo valores.

¿Usted es el papá, el esposo, pero no existen conflictos con ellos cuando se ingresa al terreno profesional?
Hay cosas que las tengo claras. Por ejemplo, Tony hace lo suyo, que es la parte musical, él es músico graduado, allí no entro, yo respeto su área que es la excelencia en su profesión. Él respeta mi área que es el negocio.
La fórmula, es no meterse en el lugar del otro.
Tony con su música, usted en los negocios y su esposa cantando.Mi esposa más que solo cantar es la jefa, la madre, es la imagen, la que ha generado todo el éxito. Porque si todo el mundo respeta a la madre, las cosas funcionan muy bien, ella en el grupo es la que tiene la última palabra.
¿Mimy Succar es definitivamente el motor de su vida?
Amo a mi esposa ocho veces. ¿Y por qué ocho veces? Porque el amor de Tony a su madre, yo le hago copy paste y me lo pongo en mi corazón y entonces la amo dos veces. Con Kenji son 3, con Tami y mis cuatro nietos somos ocho. La amo ocho veces a pesar de que es dura conmigo, que es un samurai muchas veces; pero hay mucho amor y seguimos luchando, como cuando llegamos hace más de 30 años a Estados Unidos.
¿Se ha puesto en el escenario de que Tony quiera trabajar con otro representante?
En algún momento se abrió, se fue cinco años con un mánager de Europa, con un charlatán, porque hay gente que ve el artista solo para sacar plata. La vida no es eso, la vida no es solo la plata, y guiarse por el interés de explotar al artista.
Lo volvemos a repetir, más que un mánager, usted es el padre que siempre estará al lado de su familia.
Estoy consciente de que esa es mi misión en esta vida, porque para mí la familia siempre será la fuente de las maravillas.





