Bettine Solf, cantante peruana, compositora, productora musical, ingeniera de sonido y actriz; mujer de grandes talentos, vive entre Lima y Londres, lo que le permite enriquecer su narrativa lírica y su capacidad técnica para mezclar sonidos.
El indie, el pop, y también la fusión de tradicionales ritmos peruanos con los géneros contemporáneos representan su actual propuesta que se escucha en “NN”, su más reciente tema que es parte de un álbum que se lanzará este año.
“Desde los cinco años toco piano clásico, pasé por el funk, toqué con distintas bandas en Perú de las que me alimenté en distintos estilos y también hice teatro musical. Estudié una maestría en actuación en Inglaterra y eso también me nutrió mucho para la música, porque después a la hora de hacer las letras todo empezó a tener una narrativa de repente más gráfica”, dice la cantautora.
¿Tu maestría en los legendarios estudios Abbey Road que aporte tuvo en tu carrera?
Mis estudios en producción de música e ingeniería de sonido me ayudaron mucho a trabajar y entender cómo es el trabajo de sonidos puros, cómo manipular el audio. Me gusta mucho mezclar los ritmos y ponerlos dentro de un formato pop, y también sacar influencias de otros tipos de música, yo creo que va por allí lo aprendido.
“NN”, tu más reciente tema, tiene sonidos peruanos evidentes.
Tiene un montón. Esa canción la escribí con Cristopher Farfán, exbaterista de TK y en un momento, como bromeando un poco, le dije: “Oye, por qué no trabajamos el tema como un huayno como base”. Fue así que sobre ese ritmo empecé a comprender la melodía junto con Chris y después las progresiones de acordes y todo eso, eso ha sido NN. Hace un año saqué un sencillo que se llama Landing, que empezó como un ritmo afroperuano atrás, sobre eso compuse la melodía y después sacamos ese ritmo y le pusimos uno indie pop sobre la melodía que ya habíamos compuesto.

¿Crees que esa fusión con nuestros ritmos es el camino del talento joven peruano para tener una identidad que los proyecte?
Totalmente, en el extranjero ya están aburridos de lo que tienen y siempre están mirando hacia fuera, y nosotros miramos de afuera hacia adentro. Con tanta riqueza, nuestra música tendría que ser explotada como la comida, ya quisiera Londres tener algo de lo que tenemos en cuanto a rítmica. Lo importante es que tienes que saber cómo exportarla, manejarla como un producto.
¿Qué importantes son los contactos para lograr un espacio fuera?
En realidad son muy importantes y es lo más difícil. En Londres, donde yo vivo, la cultura latina no es muy conocida, hacer contactos y saber dónde está la gente para que te mueva en tal lado y en tal otro es complicado.
¿Cómo es tu proceso de creación musical en Londres?
Mira, yo trato de trabajar con gente latinoamericana cuando estoy allá, porque somos una industria no representada. El tema NN lo grabé en Abbey Road, en el instituto, y claro, he tenido amigos ingleses tocando ahí, pero, por ejemplo, una persona inglesa te hará un muy buen rock, pero no tiene idea de cómo hacer un huayno, así se lo expliques, son recontraduros. Por eso, tengo que trabajar con gente peruana.
Ahora la industria exige al artista lanzar sencillos uno tras otro, ¿cómo ves esa rutina?
Considero que eso no es justo, pero como están los tiempos, te subes o te subes, porque el caballo te deja. Pienso que un artista tiene que tener un tiempo para componer y tiene que encontrar un espacio que le sea familiar. También creo que hacer arte está muy ligado a la disciplina, tú puedes romantizar el arte y decir, voy a hacer eso cómo, cuándo y quiero, pero si quieres vivir de esto, también se convierte en un negocio. Entonces, tienes que ver tu carrera como un negocio, esa es la realidad..




