“Yo me siento simplemente agradecido”, nos dice Miguel Tapia, emblemático baterista de “Los Prisioneros”, cuando le preguntamos si se considera un referente del rock en español, y percibe además, el cariño de varias generaciones que no han dejado de escuchar a la banda que integró junto a Jorge González y Claudio Narea.
“Voy a cumplir 62 años, mi ego desde muy joven estuvo muy controlado, soy un tipo muy realista y con los pies bastante puestos en la tierra. Todo lo que me digan, ídolo, grande, y todo eso, lo recibo pero con humildad, lo agradezco infinitamente”, dice Tapia, que el próximo 25 de abril en Scencia de La Molina revivirá los éxitos de “Los Prisioneros” junto a su propia banda.
¿Siempre tuviste clara tu forma de asumir la popularidad?
Te voy a contar algo, en nuestro mejor momento, nosotros andábamos tocando por todos lados, llenándolo todo, con todo el éxito del mundo, chicas lindas, hoteles maravillosos, primera clase. Pero llegábamos acá a Chile y no iba una camioneta del sello a buscarnos, a pesar de que éramos unos rock stars, el sello no nos trataba como eso. Cada uno cargábamos los equipos arriba del techo del taxi y llegábamos solos a nuestras casas.
Cero glamour, como cualquier hijo de vecino...
Llegaba a la casa de mis padres, me recibían con cariño, me preguntaban cómo me había ido y luego subía al segundo piso de mi habitación. Dejaba mi maleta, abría las ventanas interiores desde donde se veían todos los patios de los vecinos y las ropas colgadas secando. Esa realidad me hacía poner los pies en la tierra, a pesar de que la noche anterior había sido una estrella del rock.
¿Y tus compañeros cómo asumieron todo eso?
Cada quien tuvo sus propias formas de asumir la popularidad y una carrera que nos llevó a convertirnos en un grupo que sobrepasó todas las expectativas.

¿Con Jorge González cómo te llevas?
Bien, nos comunicamos hasta ahora, siempre me llevé bien con Jorge desde que nos conocimos en el colegio, con él teníamos un tema musical muy cercano, no éramos muy rockeros, nos gustaba más el pop: Pet Shop Boys, New Order, Human League. Siempre tuve una afinidad musical mucho más cercana con Jorge y como amistad también. Pero, la banda la armamos entre los tres, con Claudio (Narea), a quien también conocí en el liceo.
A pesar de la disolución del grupo, las demandas y los conflictos, siempre te has mantenido al margen de la polémica.
Y con la cantidad de historias que uno puede contar. Recuerdo que hace algunos años me invitaron a un programa de televisión, pagado, obviamente. y yo dije que no, porque era para hablar mal de mis compañeros. Eso no es lo mío, lo mío es la música, no el chisme.
¿El choque de personalidades, los conflictos personales fueron los que derivaron que el grupo terminara su ciclo?
Tal cual, y eso pasa en muchas bandas, no es un fenómeno nuevo, y probablemente sucede en los trabajos que no están relacionados con la música, en una oficina, en una radio, solo que nosotros somos públicos.
¿Está totalmente descartada una reunión de Los Prisioneros originales?
e voy a contar algo, a propósito de tu pregunta. En 2019 estalló en Chile una revuelta social muy fuerte y tomaron El baile de los que sobran como el himno de las protestas. Recuerdo que hubo mucha represión y eso me asustó. Fui a ver a Jorge para juntarnos, hacer algo y llamar la atención para que cese la violencia y él aceptó. Jorge me dijo que hablara con Claudio, pero él no quiso, allí acabó todo intento de juntarnos.
Hablaste de El baile de los que sobran, que tiene el privilegio de la vigencia como otros temas de Los Prisioneros.
Es una tremenda suerte. Así cuando la gente me ve y sigo siendo para ellos Miguel Tapia de Los Prisioneros, no el ex; es muy potente darse cuenta que hasta el día de hoy nuestras canciones siguen teniendo sentido y razón.

¿El nombre de Los Prisioneros les pertenece a los tres?
Jorge nunca ha tenido un problema con la marca porque tiene muy claro que el nombre del grupo me pertenece. De hecho, cuando puse el nombre, Jorge me dijo al otro día: “Oye Miguel, anda a escribir la marca porque estamos creciendo muy rápido. Esto fue como el año 85. “La marca es tuya, las canciones las escribo yo, algunas escribimos juntos, pero la marca es tuya”, agregó.
Pero, Claudio Narea usa también el nombre.
Con Claudio hay un tema complejo. Mucha gente me dice: “Miguel, cuenta tu historia y cuenta las cosas. Pero, no quiero manchar la historia de Los Prisioneros con estos asuntos chicos, que finalmente son cosas menores.
Lo importante es vivir el presente, visitarás Lima y Arequipa en abril, con una banda en la que está tu hijo en la batería.
Sí, claro. Eso es lo bonito, estamos haciendo un show muy profesional como corresponde. Tocamos las canciones como suenan originalmente, siempre me gustó escuchar en vivo las canciones de mi banda favorita como fueron creadas. Estos shows estarán acompañados de visuales que van junto con la música, con lo que se está contando en el concierto. La banda está muy potente, estamos muy contentos y conformes con lo que estamos haciendo porque está a la altura de lo que son Los Prisioneros.
Perú es un país especial para Los Prisioneros...
No necesito hacerme lindo con tu país porque yo lo tengo ganado con con mi trabajo, con la música de la banda. Perú fue uno de los primeros países en los que tocamos en vivo, hemos estado en los ochenta, los noventa, siempre hemos recibido mucho cariño y lo seguimos recibiendo.





