La capital de Ucrania enfrenta una grave crisis humanitaria en pleno invierno, con miles de edificios sin calefacción tras ataques masivos a la red energética. (Photo by Sergei GAPON / AFP)
La capital de Ucrania enfrenta una grave crisis humanitaria en pleno invierno, con miles de edificios sin calefacción tras ataques masivos a la red energética. (Photo by Sergei GAPON / AFP)

Los bombardeos rusos contra instalaciones energéticas en la capital de Ucrania obligaron a unas 600.000 personas a abandonar Kiev, según informó el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, en declaraciones a la Agence France-Presse (AFP).

El éxodo se produjo tras el llamado de evacuación provisional realizado por las autoridades locales el 9 de enero, en medio de una ola de ataques que afectó gravemente el suministro energético de la capital.

La mitad de Kiev sin calefacción en pleno invierno

De acuerdo con Klitschko, cerca del 50 % de los edificios de Kiev se encuentran sin calefacción, una situación crítica considerando las bajas temperaturas invernales que se registran en la región.

“No todos tienen la posibilidad de irse de la ciudad, pero en este momento la población está disminuyendo”, declaró el alcalde, quien precisó que Kiev contaba con aproximadamente 3,6 millones de habitantes antes de la evacuación masiva.

Impacto humanitario y presión sobre los servicios

La salida de cientos de miles de personas refleja el impacto directo de los ataques a la infraestructura civil, particularmente al sistema energético, considerado clave para la supervivencia de la población durante el invierno.

Las autoridades locales continúan evaluando la situación mientras los servicios de emergencia intentan restablecer parcialmente el suministro en los sectores más afectados.