El Gobierno cubano respondió a unas declaraciones de este domingo del presidente de EE.UU., Donald Trump, asegurando que “no recibe ni ha recibido nunca” compensación monetaria o material por servicios de seguridad prestados a algún país.
Así reaccionó el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, en un mensaje en las redes sociales, en el que también afirmó que en Cuba “a diferencia de EE.UU.” no tiene “un Gobierno que se presta al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados”.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, agregó en redes sociales que Cuba “se prepara, dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre”.
Respecto a las importaciones de petróleo, Rodríguez sostuvo que su país “tiene absoluto derecho a importar combustible desde aquellos mercados dispuestos a exportarlo y que ejercen su propio derecho a desarrollar sus relaciones comerciales sin la interferencia o la subordinación a las medidas coercitivas unilatetales de EE.UU.”.
“El derecho y la justicia están de parte de Cuba. EE.UU. se comporta como un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad, no solo en Cuba y este hemisferio, sino del mundo entero”, añadió.
Trump dijo en redes sociales este domingo que “no habrá más petróleo ni dinero (de Venezuela) para Cuba” y señaló que la isla ha estado “viviendo durante años” gracias al dinero y el crudo venezolanos a cambio de “servicios de seguridad” para los “dos últimos dictadores (Hugo Chavez y Nicolás Maduro)” del país suramericano.
“¡Pero no más!”, recalcó el gobernante republicano en su red Truth Social, donde añadió que “la mayoría de esos cubanos están muertos por el último ataque de EE.UU.”, y Venezuela ahora cuenta con el ejército “más poderoso” del mundo, el de Estados Unidos, para protegerse.
Además sugirió al Gobierno cubano que “llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”.
El pasado viernes, Rodríguez dijo que Cuba no va a “vender el país ni ceder ante la amenaza y el chantaje” de EE.UU. tras participar en el acto de homenaje en Caracas a los caídos en los ataques estadounidenses para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, entre ellos 32 militares y personal de inteligencia cubanos.
Venezuela ha sido el principal proveedor energético de Cuba a partir de un acuerdo bilateral, mediante el cual Caracas ha recibido servicios profesionales de La Habana (principalmente médicos y profesores, pero también expertos en seguridad y defensa) a cambio de crudo.
Después de aportar hasta 100.000 barriles diarios durante años, Caracas redujo a un promedio de 27.000 barriles en 2025, por la caída de la producción de crudo y el reforzamiento de las sanciones estadounidenses.
Las intercepciones estadounidenses de buques petroleros sancionados desde el país suramericano y el anuncio por parte del presidente estadounidense de que Washington tendrá un control total sobre la venta del petróleo venezolano amenaza con poner a La Habana en una tensión máxima.
Cuba sufre una profunda crisis energética desde mediados de 2024 por las frecuentes averías de sus obsoletas centrales y la falta de divisas del Estado para adquirir el combustible necesario para sus unidades de generación, lo que provoca cortes eléctricos de 20 o más horas diarias en amplias zonas de su territorio.
El país caribeño precisa alrededor de 110.000 barriles para cubrir sus necesidades energéticas básicas, de los que unos 40.000 proceden de la producción nacional.
Actualmente cerca de la mitad de sus necesidades de crudo son cubiertas con importaciones principalmente de Venezuela y México, y en menor cantidad de Rusia, según estudios independientes.





