Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, ha dejado su residencia en Royal Lodge, ubicada en la finca del castillo de Windsor, según informó la cadena BBC. La decisión se produce tras la aparición de nuevas revelaciones que reavivan la controversia sobre el alcance del vínculo entre el expríncipe y el pederasta fallecido Jeffrey Epstein.
El segundo hijo de la fallecida reina Isabel II se mudó a una vivienda en Sandringham, en el condado de Norfolk, este de Inglaterra, donde permanecerá de manera temporal hasta que se completen las reformas en su residencia definitiva, que según reportes será Marsh Farm.
Nueva residencia en propiedad real
El expríncipe se encuentra alojado en Marsh Farm, una vivienda situada dentro de la finca de Sandringham, donde se encuentra la mansión en la que la familia real británica celebra tradicionalmente las fiestas navideñas cada año. Esta propiedad es de carácter privado del monarca, quien la heredó tras el fallecimiento de su madre, la reina Isabel II.

En 2025, el rey Carlos III retiró todos los títulos nobiliarios a su hermano Andrés después de que se revelara que pagaba un alquiler mínimo por Royal Lodge y salieran a la luz pública sus conexiones con el fallecido financiero estadounidense.
Nuevas acusaciones contra el expríncipe
Según la BBC, se espera que Andrés, quien hasta el año pasado ostentaba el título de duque de York, regrese en las próximas semanas a Windsor para recoger todas sus pertenencias de Royal Lodge. El expríncipe fue visto a inicios de esta semana montando a caballo en los terrenos de Windsor después de que se difundiera una nueva fotografía en la que aparece tocándole el abdomen a una joven tumbada en el suelo.
El domingo pasado, el hermano del rey fue nuevamente acusado de haber organizado en 2010 el viaje de una joven de 20 años con el propósito de mantener relaciones sexuales con ella en Royal Lodge. Aunque la identidad de la mujer no ha sido revelada, su abogado relató a la BBC que en ese supuesto encuentro, el entonces príncipe pasó la noche con la joven y al día siguiente la acompañó a tomar el té en el palacio de Buckingham, residencia oficial de la familia real.

Presión para declarar en Estados Unidos
Ante las nuevas filtraciones del caso, Andrés enfrenta crecientes presiones para que declare en Estados Unidos sobre su relación con el millonario financiero Jeffrey Epstein, quien falleció en su celda en agosto de 2019. El expríncipe ha negado consistentemente cualquier irregularidad en su conducta.
En 2014, Virginia Giuffre, quien se suicidó el año pasado, fue la primera mujer en acusar al hermano del monarca británico de haber sido víctima de tráfico de personas por parte de Epstein. Giuffre afirmó que fue obligada a mantener relaciones sexuales con Andrés, acusaciones que éste siempre negó categóricamente.
Giuffre presentó una demanda civil contra el expríncipe en Estados Unidos en 2021, pero el caso fue resuelto de manera extrajudicial por un monto de 12 millones de libras esterlinas (13,92 millones de euros). A pesar del acuerdo económico, las controversias en torno a la figura de Andrés continúan afectando a la familia real británica.





