Un hombre armado fue abatido por fuerzas de seguridad tras ingresar ilegalmente a Mar-a-Lago, residencia de Donald Trump en Florida. El FBI investiga el caso. (Foto: EFE/EPA/YURI GRIPAS / POOL)
Un hombre armado fue abatido por fuerzas de seguridad tras ingresar ilegalmente a Mar-a-Lago, residencia de Donald Trump en Florida. El FBI investiga el caso. (Foto: EFE/EPA/YURI GRIPAS / POOL)

Un hombre armado murió tras ser baleado por fuerzas de seguridad luego de ingresar ilegalmente a Mar-a-Lago, la residencia del presidente estadounidense Donald Trump, ubicada en Florida.

El incidente ocurrió alrededor de la 01:30 hora local (06:30 GMT), cuando el mandatario se encontraba en Washington.

El portavoz del Servicio Secreto de Estados Unidos, Anthony Guglielmi, informó que el sospechoso fue abatido tras penetrar el perímetro de seguridad de la propiedad.

Portaba un rifle y un bidón de combustible

Según las autoridades, el hombre —de aproximadamente 20 años— fue visto en la puerta norte del complejo con lo que parecía ser una escopeta y un bidón de combustible.

El sheriff del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, explicó que los agentes le ordenaron soltar los objetos.

“Lo único que le dijimos fue ‘suelte lo que lleva’, es decir, el bidón de gasolina y el rifle”, indicó Bradshaw.

De acuerdo con el reporte oficial, el sospechoso soltó el bidón, pero levantó el arma en posición de disparo, momento en el que agentes del Servicio Secreto y un oficial del condado abrieron fuego.

El individuo murió en el lugar. Ningún agente resultó herido.

Investigación en curso

El FBI solicitó a los residentes de la zona revisar sus cámaras de seguridad exteriores para aportar información que pueda ayudar en la investigación.

Hasta el momento, no se han revelado detalles adicionales sobre la identidad del sospechoso.

Contexto: antecedentes de amenazas

El incidente ocurre en un contexto marcado por antecedentes de violencia política. Trump fue blanco de dos intentos de asesinato durante la campaña presidencial de 2024, uno en Pensilvania y otro en un campo de golf en Florida.

En ambos casos, el Servicio Secreto fue objeto de fuertes cuestionamientos por su desempeño en materia de seguridad.

Estados Unidos mantiene uno de los índices más altos de posesión de armas en el mundo: aproximadamente uno de cada tres adultos posee al menos un arma de fuego.