Las llamas avanzaron durante la madrugada en el sur de Chile, destruyendo poblaciones enteras. El presidente Gabriel Boric decretó estado de catástrofe y dispuso el despliegue de las Fuerzas Armadas. (GUILLERMO SALGADO / AFP)
Las llamas avanzaron durante la madrugada en el sur de Chile, destruyendo poblaciones enteras. El presidente Gabriel Boric decretó estado de catástrofe y dispuso el despliegue de las Fuerzas Armadas. (GUILLERMO SALGADO / AFP)

Las autoridades de Chile elevaron a 15 el número de fallecidos y a más de 50.000 las personas evacuadas por los incendios forestales que afectan el sur del país.

El ministro de Seguridad, Luis Cordero, informó que las víctimas mortales y los evacuados se concentran principalmente en las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.

Incendios se propagaron durante la madrugada

Los incendios se iniciaron la tarde del sábado, en pleno verano austral, en un contexto de altas temperaturas y fuertes vientos. Durante la madrugada, las llamas avanzaron con rapidez y arrasaron varias localidades, generando escenas de pánico entre la población.

Estamos enfrentando un cuadro complejo”, advirtió el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, durante un reporte oficial sobre la emergencia.

Estado de catástrofe y control militar

Ante la magnitud de la tragedia, el presidente Gabriel Boric decretó de madrugada el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío.

La medida permite, entre otras disposiciones, que las Fuerzas Armadas asuman el control en las zonas afectadas para apoyar las labores de emergencia, evacuación y seguridad.

Ante los graves incendios en curso he decidido declarar estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío. Todos los recursos están disponibles”, señaló el mandatario a través de una publicación en X.

Incendios recurrentes en la zona centro-sur

En los últimos años, los incendios forestales han golpeado con fuerza a Chile, especialmente en la zona centro-sur del país, donde las condiciones climáticas extremas y la sequía han agravado el riesgo.

Uno de los antecedentes más graves ocurrió el 2 de febrero de 2024, cuando varios incendios se desataron simultáneamente en los alrededores de Viña del Mar, a 110 kilómetros al noroeste de Santiago. Ese siniestro dejó 138 fallecidos, según cifras actualizadas del Ministerio Público.