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El presidente de Argentina, Javier Milei, modificó por decreto la Ley de Migraciones para impedir el ingreso o expulsar del país a extranjeros que emitan mensajes de odio contra Argentina o sus ciudadanos.
La norma fue publicada en la medianoche del miércoles y se encuentra vigente mientras avanza el trámite legislativo. No obstante, el Congreso de la Nación deberá revisar su validez para determinar si el decreto queda ratificado.
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¿Qué establece el decreto?
La modificación incorpora nuevas causales para cancelar la residencia o disponer la expulsión de extranjeros.
Según el texto oficial, las sanciones podrán aplicarse a quienes hayan:
- Emitido mensajes de odio de forma oral o escrita.
- Incitado a la violencia contra el pueblo argentino o contra ciudadanos argentinos por su nacionalidad.
- Participado en actos de ultraje a los símbolos patrios nacionales.
- Incitado a cometer cualquiera de esas conductas.
El decreto también establece que la cancelación de la residencia puede derivar en la obligación de abandonar el país dentro del plazo fijado por las autoridades o en la expulsión del territorio argentino.
Especialistas advierten posibles criterios discrecionales
La abogada Lucía Galoppo, integrante del equipo de trabajo internacional del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), cuestionó la falta de precisión de la norma.
Según explicó a la AFP, el decreto no define qué constituye un “discurso de odio”, cómo serán detectadas esas expresiones ni qué criterios utilizarán las autoridades para identificar a los responsables.
A su juicio, esas omisiones podrían facilitar interpretaciones arbitrarias durante la aplicación de la medida.
El Gobierno asegura que no limita la crítica política
El decreto aclara que las sanciones “en ningún caso” podrán aplicarse a expresiones de disenso ideológico, críticas políticas, académicas o ciudadanas que constituyan un ejercicio legítimo de los derechos garantizados por la Constitución.
La decisión fue anunciada días después de que Milei denunciara la existencia de una supuesta “campaña antiargentina”, que atribuyó a gobiernos extranjeros y actores políticos internacionales, aunque no presentó pruebas públicas sobre esas afirmaciones.
Contexto político y reacciones
El politólogo Iván Schuliaquer, investigador de la Universidad Nacional de San Martín, sostuvo que la medida busca capitalizar un contexto político marcado por dificultades económicas y tensiones en la opinión pública.
El especialista también señaló una aparente contradicción entre la defensa de la libertad de expresión que ha realizado el Gobierno y la incorporación de nuevas restricciones vinculadas a determinados discursos.
La decisión se produce además en medio de la crisis diplomática entre Argentina y Brasil, luego de que Milei formulara duras críticas contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político en São Paulo.
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