Un ataque con drones rusos contra un tren de pasajeros en la región de Járkiv dejó al menos cinco personas muertas este martes, en un hecho que el presidente Volodymyr Zelensky denunció como “terrorismo puro” contra la población civil de Ucrania.
El convoy transportaba cerca de 300 personas, en su mayoría familiares de soldados ucranianos que se dirigían a visitar a sus seres queridos desplegados en el frente de guerra. El bombardeo impactó directamente un vagón donde viajaban 18 pasajeros, además de la parte delantera de la locomotora.
La Fiscalía Regional de Járkiv informó que la violencia del impacto dejó los cuerpos severamente mutilados, por lo que será necesario realizar pruebas de ADN para identificar a las cinco víctimas mortales. Los equipos de emergencia encontraron restos humanos esparcidos entre los vagones calcinados.
Presidente de Ucrania condena atentado
Zelensky condenó el bombardeo a través de Telegram, calificándolo como un crimen que “cualquier país del mundo reconocería como terrorismo”. El mandatario subrayó que el objetivo del ataque fue claramente la población civil, sin ninguna justificación militar.
El convoy cubría la ruta desde Lviv, en el occidente ucraniano, hasta Barvinkove, la estación más próxima a las líneas del frente en la región de Donetsk, ubicadas a unos 70 kilómetros de distancia. La operadora Ukrzaliznytsia reportó además dos heridos y una persona desaparecida.
Madre rescatada con su bebé entre las llamas
Videos difundidos muestran el rescate de una joven madre que cargaba a su bebé recién nacido. Visiblemente en shock, la mujer explicó que realizaba el viaje para “presentarle a mi hijo a su padre”, un soldado destacado en la zona de combate.
Otras grabaciones capturaron el momento en que decenas de pasajeros, incluyendo familias con niños pequeños, evacuaban el tren envuelto en llamas y caminaban por el bosque nevado llevando sus pertenencias.





