Las últimas encuestas de Datum e Ipsos arrojan que aún hay alrededor de 40% de electores no sabe por quién votará el próximo 12 de abril, o lo hará en blanco o viciará, mientras que los “punteros” apenas rozan el 10%, lo que deja en claro que a muchos ciudadanos el mensaje de los candidatos no logra convencerlos. Quizá los peruanos sean conscientes de los cálculos, los pleitos, las repartijas, los arreglos bajo la mesa, los insultos y la ausencia de ofertas electorales viables para el país, todo lo cual salpica a la gran mayoría de aspirantes a Palacio de Gobierno, que no logran marcar una diferencia.Difícil saber en este momento en algún momento alguno de los postulantes presidenciales logrará despuntarse. En la política peruana es imposible hacer predicciones. Lo que sí es una gran verdad es que a este paso los peruanos podrían elegir entre los menos malos, algo similar a lo sucedido hace cinco años. Lástima que luego de una supuestamente “sesuda” reforma electoral y de un país ávido de soluciones a grandes problemas, nos encontremos con un gran vacío de opciones y siendo testigos de cómo cada día aparecen más candidatos presidenciales y al Congreso con serios cuestionamientos. Una pena por el Perú.




