Opinión

​Cruzando el Pacífico

La relación climática con Nueva Zelanda es inversa, aunque estamos en el mismo hemisferio y nuestras estaciones son las mismas

21 de Octubre del 2017 - 07:24 Julio Villafuerte de Osambela

La Selección peruana estará en la atmósfera volando por 17 horas a 800 kilómetros por hora hacia Nueva Zelanda, llevando esperanzas y ganas para llenar la bolsa con goles que nos lleven al Mundial.

Desde el mar de Nueva Zelanda, en el fondo del océano Pacífico, cada tres meses salen hacia el Perú, a 0.21 kilómetros por hora, bolsas gigantes de aguas frías o cálidas. Esas masas son denominadas ondas Kelvin que, cuando salen a flote y se encuentran con nuestro clima, alteran todo el comportamiento normal de nuestra estación de verano, causando dos posibles fenómenos: La Niña, si es bolsa fría; o El Niño, si es bolsa cálida.

Durante su largo y lento periplo para cruzar el océano más grande y profundo del mundo, estas bolsas inestables pueden crecer o mezclarse rompiéndose rápidamente. Por tanto, tenemos tres meses para advertirlas.

Sabiendo que uno de los indicadores y gatillo del comportamiento de nuestro clima es el océano Pacífico y que su dinámica es mucho más lenta que la atmósfera, estamos en condiciones de realizarle el seguimiento constante, sobre todo si la gran bolsa de agua es muy marcada. Por eso, salen los sabiondos a asustar.

La relación climática con Nueva Zelanda es inversa, aunque estamos en el mismo hemisferio y nuestras estaciones son las mismas. Si aquí se presentan incrementos de lluvias, ellos tendrán sequías y viceversa. Importante sería interactuar realmente con nuestros ahora contrincantes y mejorar la información climática para el país con mayor antelación, para prevenir daños y apoyar a la economía del Perú.

De otro lado, ojalá la Selección venga con una gran bolsa de goles para así cerrar la clasificación tranquilos en Lima, lo que nos permitiría disfrutar de un buen clima.

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