El último informe del ENFEN nos recuerda que el próximo fenómeno El Niño (FEN) podría alcanzar características extremas o extraordinarias. Frente a ello, prevenir no puede ser solamente una declaración: exige anticiparse, coordinar y actuar.
Desde el sector pesquero industrial venimos haciéndolo y en circunstancias especialmente difíciles. Desde mayo, el sector enfrenta los efectos del propio FEN, con una actividad severamente afectada. Sin embargo, esta situación no ha impedido que las empresas mantengan su compromiso con las comunidades cercanas a los puertos y caletas donde operan.
A través de las Asociaciones de Productores (APRO), organizaciones que articulan a las empresas pesqueras de cada zona y mantienen una relación permanente con las comunidades cercanas a sus operaciones, la industria cuenta con un brazo social y ambiental que permite coordinar esfuerzos con autoridades, instituciones y organizaciones locales.
Ante la amenaza de los impactos que pudiera generar el FEN, las APRO ya vienen trabajando en prevención: identificando necesidades, coordinando acciones y poniendo sus capacidades al servicio de las comunidades para tratar de reducir estos posibles impactos.
No partimos de cero. Tenemos experiencia, presencia territorial, capacidad logística y, sobre todo la plena voluntad de colaborar para ser parte de la solución. Así lo hemos demostrado en anteriores emergencias.
Hoy, más que nunca, necesitamos que el sector público, el privado y las comunidades rememos en la misma dirección. Porque cuando llega una emergencia, la solidaridad no se anuncia: se demuestra estando presentes y actuando.
Frente a El Niño, prevenir también es solidaridad. Y en esta tarea, todos debemos estar a bordo.




