Antonio Gramsci, periodista, sociólogo, marxista y fundador del Partido Comunista Italiano, promovía la construcción de un bloque hegemónico para enfrentar al Estado mediante su copamiento a través del control del sistema educativo, la religión y los medios de comunicación, dividiendo así a la población en la “sociedad política”, y la “sociedad civil”, pregonaba que “la conquista del poder cultural, es previa a la del poder político”.
Sostienen algunos que es la doctrina de este personaje la que se está siguiendo al pie de la letra en el fenómeno comunista que imbuye no solo al Perú, sino a Latinoamérica. Lo que Gramsci conceptuaba, partía de una condición sine qua non: la conquista de la sociedad civil a través de la cultura, con un concepto atemporal, que apunta a sustituir más de una generación con ideas socialistas que permitan luego tomar la hegemonía en la sociedad.
Nosotros no hemos sido la excepción, pero es necesario entender que el avance logrado por esta ideología comunista parte de la desconexión de la sociedad política con la sociedad civil que preconizaba el ala de la “no izquierda” del país y el propio Estado, concentrados en la generación de riqueza.
Después de venir de un Estado quebrado y navegando en una hiperinflación astronómica, en la década de los 90 entramos a un punto de inflexión en la curva de crecimiento que obnubiló a los actores económicos y políticos de entonces. Se desconectaron de la realidad, lo que no les permitió ver más allá de sus billeteras.
Sin embargo, en el caso peruano hay una diferencia. No solo el sistema cultural fue impregnado por dichas ideas, sino que estas fueron insertadas a punta de firmas en resoluciones supremas de nombramientos en el Estado, hasta que el gobierno del lápiz se quedó sin punta. Nos llenaron de gente incapaz con un fin ulterior: fracturar el Estado y a la sociedad desde la corrupción.
Estamos viviendo hoy las consecuencias de nuestra miopía política. Recuperarnos nos costará mucho o ¿tal vez esa miopía hará que al lápiz le vuelvan a tajar la punta?




