La semana pasada, una lluvia de tres horas en Ecuador asociada al fenómeno El Niño hizo que el río Tumbes triplique su caudal habitual, por lo que pasó de entre 40 y 50 metros cúbicos por segundo, a 147, lo que es una clara alerta de lo que podría pasar en los próximos meses, cuando las precipitaciones en las nacientes del cauce sean mucho más intensas.
Es necesario tener en cuenta que este río pasa al costado del centro de Tumbes, a una cuadra de la Plaza de Armas por ser más precisos, y por debajo del puente de la Panamericana Norte que es el único acceso directo por vía terrestre a la capital de esta región fronteriza que históricamente atraviesa múltiples carencias.
El incremento del caudal del río Tumbes en los próximos meses por la anomalía climática no solo podría afectar a la misma ciudad y a barrios de zonas bajas e inundables como San José, sino que además podría dañar el vital puente, y así aislar a sus miles de habitantes del resto del país.
En los últimos días hemos visto al ministro de Defensa, Rafael Belaunde, supervisando labores de limpieza del cauce. Sin embargo, el peligro siempre estará latente ante la posibilidad de que el caudal del único río navegable de nuestra costa, se vuelva inmanejable ante las lluvias en sus nacientes ubicadas en suelo ecuatoriano.




